Alejandro Rubio
¿Cuántas obras o acciones del alcalde Enrique Galindo Ceballos se habrían frenado si se le combatiera con la misma vara con la que se frena al gobierno estatal?
A casi cinco años de su mandato, Galindo Ceballos enfrenta por primera vez un amparo que frena sus planes recaudatorios, propagandísticos y electorales.
Recaudatorios porque de la venta de los 18 terrenos planeaba obtener más de mil millones de pesos que supuestamente serían utilizados en obras públicas. Y si en todo su anterior trienio el paso a desnivel de Cordillera de los Alpes fue la única construcción de gran escala que realizó, ¿cuál es la justificación para de pronto llevar a cabo cuatro en un año?
La única explicación son los fines propagandísticos y electorales del alcalde que ha expresado desde hace años su deseo de ocupar la gubernatura.
Cuatro grandes obras muy bien distribuidas por toda la ciudad, no por condiciones de igualdad para todos, sino porque seguramente las zonas serán rodeadas de un muy amplio aparato propagandístico consistente en pendones y espectaculares, como cuando realizó el paso a desnivel de Lomas. Además de que habrá cuatro eventos de inauguración que el alcalde aprovechará muy bien para promover su imagen.
¿De qué manera se justificó que esas cuatro obras tenían tal utilidad y urgencia, que era necesario vender terrenos que le pertenecen a la ciudad para llevarlas a cabo?
Peor aún, que era necesario vender un terreno en donde se inició un proyecto ciudadano para la creación de un bosque urbano que fungiera como un nuevo pulmón para la capital.
Si de por sí es complicado accionar la participación ciudadana, qué ejemplo se está dando al poner en venta para su próxima destrucción un proyecto legítimo que nació de la organización vecinal y que únicamente tiene como objetivo el bienestar comunitario.
Todos los cuestionamientos y acontecimientos se consolidan en lo que hoy es un juicio de amparo que causó una suspensión definitiva a la venta de los 13 de 18 inmuebles que se subastaron
Ahora no solo puede echarse para atrás la venta del predio localizado junto a Puerta de Piedra, sino toda la subasta, algo que el alcalde pudo haber evitado si hubiera escuchado y atendido la petición de los ciudadanos que le solicitaron abstenerse de vender dicho terreno y elegir otro de los cientos que tiene sin uso el Ayuntamiento.
Pero por algo Galindo Ceballos ya no podía echarse atrás con ese terreno en esa subasta pública no tan pública. Los compromisos ya estaban hechos…
Habla muy mal de la tres veces reconocida como ciudad árbol el hecho de que un grupo de vecinos hayan tenido que defenderse y frenar una acción del Ayuntamiento al considerar que estaba afectando su proyecto ambiental.
Como que ambos hechos no encajan y son hasta contradictorios.
O será que el Ayuntamiento sí defiende el medio ambiente… mientras este no se tope con los intereses personales de sus funcionarios y simpatizantes.
Hasta qué punto el alcalde será capaz de pelear contra el amparo para seguir insistiendo en vender el terreno que indudablemente será utilizado para fines inmobiliarios.
Cada acción jurídica que se siga promoviendo a favor de la venta de este terreno será una muestra más de que ese distintivo de ciudad árbol es un mero ornamento y la realidad es que cualquier interés personal es más grande que la propia ciudadanía.
El problema es que Galindo olvida que su ambición de ser alcalde debe estar respaldada por esa misma ciudadanía por la que pretende pasar por encima.
Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.
Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Actualmente director editorial de Astrolabio Diario Digital, con interés y experiencia en Transparencia y el Derecho de Acceso a la Información Pública. Formó parte de la tercera generación del MásterLab en edición de investigaciones organizado por Quinto Elemento Lab.






