Por Victoriano Martínez
El paso a desnivel junto al templo de El Saucito comenzó con el pie izquierdo y en el primer intento por parte de las autoridades municipales, en tiempos de Ricardo Gallardo Juárez, el resultado fue descrito por David Colmenares, ex titular de la Auditoría Superior del Estado, como el peor escenario posible: una obra pagada no realizada.
Si en 2018 Gallardo Juárez como alcalde no escatimó en adelantar pagos a las empresas que construirían el paso a desnivel, hoy Ricardo Gallardo Cardona como gobernador aparenta obstruir su construcción con una inexplicable rigurosidad sobre el costo que contradice el derroche que dilapidó su padre hace ocho años.
“Me reuní con el alcalde Enrique Galindo Ceballos y vamos a trabajar de manera coordinada para sacar adelante dos mega proyectos con una inversión de 800 millones de pesos”, escribió Gallardo Cardona el pasado 4 de febrero en su cuenta de Facebook.
Uno de esos mega proyectos es el paso a desnivel junto al templo de El Saucito. Si éste no puede tener un costo de más de 150 millones, según Gallardo Cardona, el otro mega proyecto (Puente de la Glorieta de la Familia con Circuito Potosí) lo habrá de considerar con un costo de 650 millones de pesos.
Una danza de millones que exhibe deficiencias en la coordinación anunciada: o en un proyecto se escatiman recursos, pero se elevan los sobreprecios en el otro, o en ambos se registra sobreprecio. ¿Un estira y afloja ausente el 4 de febrero, pero surgido de la politiquería ante la cercanía del 2027?
El caso es que hace ocho años, Gallardo Juárez licitó esa obra con un costo de 225 millones 836 mil 780 pesos que representa un 50.56 por ciento más de lo que Gallardo Cardona dice que costaría en la actualidad.
Algo así como que según Gallardo Cardona el costo de la obra registró una deflación del 50.56 por ciento, en tanto que para Galindo Ceballos se enfrenta una inflación del 32.83 por ciento en ocho años.
Si contablemente el entonces titular de la ASF calificó como peor escenario que fuera una obra pagada no realizada, socialmente no ha dejado de enfrentar lo que en los dos intentos de construcción anteriores impidieron su realización: el rechazo de los vecinos.
Un rechazo que impidió su realización en 2018, pero no frenó el flujo de recursos del ayuntamiento de Gallardo Juárez a las empresas constructoras que, a la postre, derivó en denuncias ante la propia ASF y la Fiscalía General de la República con un efecto: la recuperación de al menos 55 millones 760 mil 866 pesos, al cierre de la administración encabezada por Xavier Nava Palacios.
Una recuperación de recursos a la que Galindo Ceballos le pudo dar continuidad y contar con 57 millones 157 mil 524 pesos por recuperar, pero optó por desligarse y diferenciarse de la administración de Nava Palacios con negarse a dar seguimiento a once denuncias presentadas en contra de Gallardo Juárez.
Ante que recuperar patrimonio municipal en el caso del puente frustrado, Galindo Ceballos optó por intentar realizar la obra que los Gallardo intentaron, pero fracasó en 2023 y hoy lo volverá a intentar presuntamente coordinado con Gallardo Cardona.
Algo tiene ese puente a desnivel junto al templo de El Saucito que, como proyecto heredado, verdaderamente ha resultado maldito.




