Alejandro Rubio
El pasado lunes fue, en parte, decisivo para Morena. La presentación de sus coordinadores para la defensa de la transformación es el preámbulo de las añoradas candidaturas por las gubernaturas, un cargo que por su duración y tamaño presupuestal es sumamente codiciado, nada despreciado, así sea la del estado más pequeño en dimensiones.
En muchas demarcaciones el anuncio se sintió demoledor para los perdedores, como el fin de las aspiraciones de personajes sumamente populares a nivel nacional, tal es el caso de Andrea Chávez en Chihuahua o de Geraldine Ponce en Nayarit, en donde Morena cedió la candidatura a un perfil del Partido Verde Ecologista de México, dejando a un lado a la alcaldesa reelecta de Tepic.
No fue el caso de San Luis Potosí, donde el nombramiento de coordinador tiene más pinta de un membrete hecho a mano y de noche con la leyenda de “segundo” (o tercer) lugar, que de candidato que va a competir por todo un Estado.
No hubo descontento en la selección de coordinador en San Luis Potosí, porque en realidad era un cargo que nadie quería.
Causó más polémica la salida de Gerardo Sánchez Zumaya del proceso, pero hasta ahí. ¿Por qué ocurrió? Ni idea. Quizá se dio cuenta que Morena y el Verde se llevan demasiado bien como para seleccionarlo a él, un perfil que ha sido sumamente crítico con el gobernador potosino, Ricardo Gallardo Cardona.
Sin sobresaltos, sin dimes y diretes, pero eso no es solo porque la convocatoria estipulaba que no habría reclamaciones públicas, sino porque simplemente se sabe que es un cargo honorifico, que si tiene muy mala suerte llegará a convertirse en candidatura a la gubernatura para simplemente ser aplastado hasta por el Partido Acción Nacional.
Eli César Cervantes pareciera un perfil cómodo para todos. Tanto como para la militancia morenista, como para la gallardía. Y de eso habla mucho el silencio de Gallardo Cardona, un gobernador acostumbrado a echar el grito cuando algo no le parece o, aunque sea, a enviar una indirecta, pero cuando está conforme busca más bien el escondite del silencio.
No es estruendoso y ha sabido capitalizar, como muchos, su amplio camino recorrido desde antes de que inició Morena. Se mantiene dentro de la Cuarta Transformación, pero ya no desde la visibilidad y la polémica.
El consenso llegó, pues, para elegir a quien será el mejor perdedor por Morena.
Algo que no estaba muy peleado…
Que hasta el propio rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, con todo y los problemas que tiene y se le vienen con el presupuesto de fin de año, prefirió decirles “no gracias, acá estoy mejor”.
Eso es lo que ha sido Morena en San Luis Potosí.
La mayor vergüenza debería ser, tener que recurrir al Partido Verde para seguir considerando a San Luis como un estado de la 4T, cuando las acciones de los liderados por Manuel Velasco se asimilan más a las de un gobierno priista.
Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.
Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Actualmente director editorial de Astrolabio Diario Digital, con interés y experiencia en Transparencia y el Derecho de Acceso a la Información Pública. Formó parte de la tercera generación del MásterLab en edición de investigaciones organizado por Quinto Elemento Lab.






