Sofocar a una ciudad

Alejandro Rubio

Durante muchos años el consuelo de la deplorable movilidad de San Luis Potosí ha sido que “al menos no tenemos el tráfico de las grandes ciudades como Guadalajara, Monterrey o la Ciudad de México”. Es la frase que rezamos en cualquier plática con un foráneo para “presumir” de la capital, pero al mismo tiempo, es nuestra propia sentencia; refleja la forma en la que reducimos y simplificamos un problema tan grande en el que nos han sumergido las clases empresarial y política.

Mal de muchos, consuelo de tontos, dicen por ahí, y es que en el imaginario colectivo potosino ha sido común conformarse con lo que hay, por el simple hecho de imaginarse que en otras ciudades deben estar pasándola peor, aunque quizá no sea del todo así.

Es un hecho, el tráfico de San Luis Potosí es menor que el de, por ejemplo, la Ciudad de México. Mientras simples trayectos “pesados” aquí pueden ser de hasta 40 minutos, allá llegan a extenderse hasta las dos horas. Sin embargo, en la capital del país se ofrecen otras alternativas de movilidad que en la capital potosina no, y ese es el punto de quiebre por el cual no nos debemos de conformar.

En cuanto a transporte público colectivo, el Metro conecta gran parte de la ciudad de forma subterránea y esos trayectos de dos horas en automóvil se minimizan a minutos. El Metrobús, el Tren Ligero, el Cablebús y el Trolebús (que es eléctrico) complementan el servicio por tierra, con carriles exclusivos a través de los cuales se movilizan grandes cantidades de personas en menor tiempo.

Por otro lado, está una enorme Red de Ciclovías conectadas entre sí, que permite el uso de bicicletas, patines y hasta scooters de forma más segura.  

Es así que, aunque cuenten con automóvil, muchas personas deciden dejarlo en casa y optar por una de estas alternativas para transportarse hacia el trabajo o cualquier otro lugar.

Entonces, mientras nuestro consuelo es que “hay menos tráfico”, del otro lado hay más de 10 alternativas para transportarse de una forma segura sin tener automóvil, mientras que aquí la propia ciudad (los gobernantes) te orilla a comprarte tu carrito, porque la otra opción es utilizar el camión que en la mayoría de las ocasiones ofrece un servicio deficiente o echarte la bendición en bicicleta, porque no hay suficientes caminos seguros. Ya ni se diga andar a pie, porque a veces ni banquetas hay.

Y digo que la ciudad te orilla a tener un automóvil porque eso es lo que se está construyendo, más caminos y espacios para este vehículo, por ende, se incentiva la compra de más y más carros. Hasta favor que se les hace a los vendedores de autos.

Se vienen los nuevos puentes en la glorieta de Lomas y en el bulevar Río Españita con Salvador Nava. Y se llegará el día en el que tampoco sean suficientes para el aforo vehicular y se necesiten más en los mismos lugares.

No hay visión de ciudad para mejorar la calidad de vida de los habitantes. Se hacen obras con fines electorales, que solo impactan en el bolsillo del erario, pero no traen un beneficio a largo plazo. Atascan la ciudad de puentes, caminos, pasos a desnivel y el día de mañana que sea insostenible no harán más que culpar a los propios ciudadanos por tener un automóvil y transportarse en él, cuando fue la cultura que cultivaron durante décadas.

Sí, seguro que con un nuevo puente se van a reducir los tiempos de traslado, pero ¿hasta cuándo? Si hoy circulan 10 mil automóviles por ahí, mañana lo harán 20 mil y pasado mañana 30 mil, hasta que se vuelva insuficiente.

Por eso es que no vemos soluciones reales para una ciudad que sofocan poco a poco.

Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.

Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Actualmente director editorial de Astrolabio Diario Digital, con interés y experiencia en Transparencia y el Derecho de Acceso a la Información Pública. Formó parte de la tercera generación del MásterLab en edición de investigaciones organizado por Quinto Elemento Lab.