Fosas y posibles zonas de exterminio: buscadoras reportan hallazgos de restos humanos en la Zona Media

María Ruiz

La localización de fosas clandestinas, restos óseos, fragmentos de prendas y objetos personales ha marcado las jornadas de búsqueda realizadas durante 2026 en la Zona Media de San Luis Potosí. En distintos puntos de la región, las familias buscadoras han identificado sitios con posibles indicios de inhumaciones clandestinas y zonas de exterminio, cuyos hallazgos requieren intervenciones forenses para determinar cuántas personas podrían estar relacionadas con ellos y establecer sus identidades.

Teresa Medina, integrante del colectivo Voz y Dignidad por los Nuestros SLP A.C. y participante en las labores de prospección en esta región, señaló que uno de los hallazgos más recientes ocurrió en el municipio de Ciudad del Maíz, entre el camino de Palomas y La Libertad, donde a principios de 2026 la Guardia Civil Estatal y la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas localizaron una fosa clandestina durante un operativo.

Pese a que el sitio había sido identificado desde febrero, fue hasta el último fin de semana de octubre cuando la Fiscalía General del Estado (FGE) realizó los trabajos de intervención. En las diligencias participaron especialistas en arqueología, ciencias forenses y criminalística, quienes llevaron a cabo labores de prospección y excavación.

Como resultado, recuperaron restos óseos humanos, fragmentos de prendas textiles y una cadena con un dije en forma de anillo. Los indicios quedaron bajo resguardo de la Fiscalía para los análisis correspondientes y los procedimientos de identificación humana.

Medina explicó que, por las características de los indicios recuperados, preliminarmente se consideró que podrían corresponder a una persona, aunque todavía corresponde a las autoridades forenses determinar cuántas personas están representadas en los restos y establecer su identidad. Entre los objetos localizados también se encontraba una parte de una prenda de vestir que podría corresponder a un hombre de complexión delgada.

La intervención se realizó durante una sola jornada y posteriormente se cerró el lugar:

“Fue una fosa localizada desde el mes de febrero y pues bueno, tuvieron que pasar varios meses para que se pudiera ir y hacer la excavación, hacer los trabajos pertinentes”.

El tiempo transcurrido entre la localización de una fosa y su intervención preocupa a las familias, pues consideran que la demora puede afectar las condiciones de los restos y dificultar los procedimientos de recuperación e identificación.

“Sabemos que si nosotros apuramos aquí al personal de la Fiscalía, pues pueden transcurrir el tiempo, los meses, y esos restos se van deteriorando conforme pasa el tiempo”, advirtió Medina.

La buscadora agregó que, al día siguiente de los trabajos en Ciudad del Maíz, durante otra jornada de prospección con la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas identificaron otros puntos que describió como zonas de exterminio, en un sitio que mencionó como San Ciro de Acosta.

A partir de estos hallazgos, las familias solicitaron la intervención de otro punto donde una familiar habría reconocido prendas que podrían pertenecer a su hermano desaparecido. Medina señaló que recibieron una respuesta favorable para que se realizaran las diligencias, ante la necesidad de recuperar y analizar oportunamente los indicios.

Otro antecedente relevante corresponde a Piedras Blancas, en el municipio de Ciudad Fernández, donde durante trabajos de prospección anteriores se localizaron cinco fosas con restos de varias personas.

En Piedras Blancas, relató, las labores de búsqueda permitieron conocer la posible privación de la libertad de una persona, luego de que una de las familias que participaba en la prospección preguntara a un hombre que se encontraba afuera de una vivienda. A partir de lo ocurrido en ese lugar se identificaron posteriormente los puntos donde había fosas.

Para las familias buscadoras, la recuperación de restos humanos es apenas una parte del proceso. También necesitan conocer qué indicios fueron localizados, qué análisis se han practicado y si las prendas u objetos personales pueden aportar elementos para identificar a las personas desaparecidas.

En el caso de Ciudad del Maíz, la cadena con el anillo y los fragmentos textiles forman parte de los indicios que deberán ser examinados por especialistas. En el otro punto de prospección, el posible reconocimiento de prendas por parte de una familiar hace necesaria una intervención que permita establecer si existe correspondencia con la persona que busca.

Medina insistió en que las familias necesitan información clara sobre los resultados de las intervenciones y que los sitios identificados no permanezcan durante meses sin ser procesados. La búsqueda, señaló, también implica dar seguimiento a cada indicio hasta conocer si corresponde a una persona desaparecida.

Mientras continúan las jornadas de prospección en la Zona Media, las familias mantienen la exigencia de que los restos recuperados sean analizados, que se avance en su identificación humana y que los hallazgos en fosas y posibles zonas de exterminio no queden únicamente registrados como puntos localizados, sino que conduzcan a respuestas para quienes siguen buscando.