Jaime Nava

El restaurante Canecão Grill, que formaba parte del Grupo Infinite, empresa concentradora de otras sociedades mercantiles ligadas a Gabriel Alan Salazar Soto, a quien acreedores de Invercorp acusan de fraude, desapareció del domicilio ubicado en Chapultepec número 420 y mañana será inaugurado un nuevo restaurante en ese lugar. 

Los acreedores, quienes presentaron una denuncia ante la Fiscalía General del Estado en contra de Salazar Soto, se vieron sorprendidos al transitar sobre la mencionada avenida y encontrarse con un restaurante distinto, con otros colores en su fachada, nombre y logotipo. “Las animas restaurante” es el nombre del nuevo negocio que, según sus redes sociales, entrará en funcionamiento a partir de este 4 de septiembre. 

“Las animas” cuenta con página en la red social Facebook desde el pasado 30 de agosto. La página de Canecão Grill se encuentra en desuso desde el pasado 22 de mayo, cuando se publicó el comunicado CCA/023/2020, a través del cual el Grupo Inifinite reconoció no contar con capacidad financiera para enfrentar sus obligaciones y anunció que entrarían en “concurso mercantil”. 

Por temor a que el cambio de restaurante pueda ser una maniobra para evadirlos, los acreedores presentaron ante la FGE un escrito acompañado de fotografías para poner en conocimiento de la autoridad la desaparición del restaurante Canecão Grill y que se sume dicha información a su expediente. 

Cabe destacar que, aunque “Las animas” parece ser un restaurante completamente nuevo, según sus datos de contacto publicados en redes sociales, tiene el mismo número de teléfono que utilizaba Canecão Grill; no obstante, Alfonso Vázquez, representante de los acreedores, comentó que otro de los afectados se acercó al local del restaurante de donde salió una persona que afirmó que “Las animas” es  un restaurante ajeno a Grupo Infinite y a Gabriel Alan Salazar Soto.

Asimismo, Alfonso Vázquez, dijo que la intención del escrito presentado ante la FGE tiene el objetivo de que Gabriel Alan Salazar Soto sea citado a declarar pues tienen conocimiento de que ha vendido bienes que formaban parte del corporativo como es un rancho que, según su testimonio, el propio Salazar Soto afirmó haber vendido en una reunión que sostuvieron junto a sus respectivos abogados con la intención de llegar a un acuerdo de pago para los acreedores.

Eduardo Olivares, otro de los acreedores, aseguró que no les han informado nada sobre una posible venta del restaurante o a qué se debe el cambio de imagen. Comentó que únicamente en días pasados les hicieron llegar un documento de Grupo Infinite fechado a 21 de agosto del 2020 en el que comunican que la solicitud del proceso de concurso mercantil fue presentada el pasado 18 de agosto.

En el documento, se les pide “esperar” a que la autoridad designe a un visitador para que verifique la información proporcionada y, posteriormente, comiencen las visitas de acreedores a los juzgados para “escuchar la propuesta de solución/convenio de pago”. El documento contiene partes testadas por lo que no es posible conocer los nombres de las sociedades mercantiles que Grupo Infinite someterá a concurso mercantil, ni sus domicilios.