El Catalejo es el resultado de las mentes desorientadas de los reporterillos de Astrolabio Diario Digital

Cuando los diputados protestan el cargo no sólo comienzan el ascenso a un pequeño ladrillo, sino que transitan hacia la confusión de su obligación de Legislar con asumir que su palabra –y sus ocurrencias– son ley. De ahí que ahora se encuentre en comisiones la propuesta de la diputada María del Consuelo Carmona Salas para convertir los puntos de acuerdo –esos exhortos y recomendaciones respetuosos cuyo peso y valor debiera descansar en lo razonables, prudentes y prácticos que sean– en determinaciones vinculatorias, cual decretos legislativos –para que el peso lo tengan simplemente porque provienen de ellos. Habrán de mostrar, pues, al aprobar esa iniciativa, que se cansaron de llamar a misa y ahora no habrá exhortos, sino exigencias de que les rindan culto. Hasta las campanadas de los templos católicos cuentan con mensajes cifrados que gran parte de su feligresía entiende, por lo que a veces el problema no son las campanadas, sino las fallas de los campaneros.

Puntos de acuerdo podrían ya no ser “llamados a misa”

Los diputados y sus “llamados a misa”