Martín Faz Mora
Señor Eduardo Delgado
vengo a contestar así
las alusiones de mí
que en este medio ha dejado
y en las que me ha adjudicado
ser un vulgar “trapecista”
con insidia sugiriendo
hasta que ando “presumiendo”
también el ser activista
típicamente arribista.
Me da trato de poeta
y lo hace con insistencia
burlona, sin displicencia,
pues le conozco esa veta.
De ahí que ahora acometa
mi respuesta con poesía
dándole, así pues, el gusto
el deleite, no el disgusto,
de evocar su pleitesía
-aparente- por la mía.
Duda también de que escriba
aquí en “Astrolabio” mismo
y sin afán de arribismo
aquí lo hago, en ello estriba
que sin entrar en diatriba
y para mejor constancia
que la respuesta aquí quede
para que conste, cual debe,
le opongo mi discrepancia,
espero, sin petulancia.
Le recuerdo, no sin pena,
cuando sobre mí mintió
y sin recato escribió
que tenía yo esposa ajena
¿No lo recuerda? ¿Se apena?
Cuando en “Pulso” trabajaba
escribiendo falsa nota
que con tremenda carota
y con descaro afirmaba
sí, su nombre la firmaba.
Cuando pedí aclaración
llamó para disculparse
en privado retractarse
de su falsa afirmación
sugiriendo discreción
que la cosa ahí quedara
para no tener problema
no ser objeto de quema
y que no se publicara
y que todo ahí parara.
Cuando me negué de plano
y exigí publicación
así como explicación
su solicitud fue en vano.
Y aunque es un asunto arcano,
problemas debió tener,
que a poco de lo ocurrido
no sé si por píe o corrido
no se le volvió a leer
en “Pulso” ¿va usted a creer?
Desde entonces le acompaña
repudio hacia mi persona,
que cada que puede asoma,
lo hace con gusto y cizaña
blandiendo como guadaña
su pluma siempre a lo mismo
con afán de desprestigio
o con ganas de litigio,
pasando por periodismo
nota de editorialismo.
De mi activismo da fe
la publica trayectoria
que aunque no le cause euforia
y hasta escozores le de
solo es porque usted no ve.
Y es porque no quiere ver
no es por ignorancia, cierto
ni es por ciego, ni por tuerto
ni por amnesia ha de ser
…solo es cosa de joder
Trapecista porque aspiro
ser consejero del INE
así es que usted me define.
Está usted errando el tiro
que no le gane un suspiro.
Hay que empezar definiendo
naturaleza del cargo
analizar, sin embargo,
no se esté usted confundiendo
Voy a seguirle diciendo.
De popular elección
no es mi cargo, y es sabido.
De ningún deber he huido.
Concurso es de oposición,
rigurosa selección,
llegar a ser consejero
tanto el encargo local,
y al que aspiro federal,
proceso serio, severo
conocimiento y esmero.
Es un cargo meritorio
no de elección popular
¿No me debo postular?
No encuentro en su repertorio
razón, y eso es muy notorio.
¿Confianza de quien traiciono?
No es, pues, cargo delegado.
Dígame, Eduardo Delgado,
¿A quién de su fe abandono?
¿De quién reproche y encono?
Si no es cargo de elección
popular, como se sabe,
Por qué en su argumento cabe
singular disertación
donde se acusa traición
¿A qué o a quién? no se entiende
¿De quién la confianza mato?
Que me vuelve tan ingrato
como al escribir distiende.
¿Cuál promesa es que se ofende?
Y aunque escribamos aquí
No puedo decir: colega,
porque usted también me niega,
en sus notas lo leí:
lo publicado por mi
duda que sea “periodismo”.
Mis méritos: una farsa.
Poeta: soy de comparsa.
“Presumo” un falso activismo:
…engaño y oportunismo.
Discúlpeme si me extiendo
pero es que el verso ha fluido
sin trabazón, no raído
lo estará usted advirtiendo
pero el verso estará siendo,
a usted que lo aprecia tanto,
un remanso, algo de paz,
y más si es de Martín Faz,
que por lo que veo le encanto.
Si quiere, también lo canto.
Pues tanto admira el oficio
que sea poeta y cantante
-pues lo recuerda constante-
le agradezco el beneficio
y, por ende, el ejercicio
de responderle con versos
décimas apretujadas
al vuelo prontas e hiladas
cuestionamientos diversos
unos fuertes y otros tersos.
Twitter: @MartínFazMora

https://martinfazmora.wixsite.com/misitio