La Pila, en imagen de archivo.

Angélica Campillo

La defensa del imputado Eduardo N., alias Cayeyo Jr., quien está acusado de homicidio calificado en agravio de Eugenio N., desistió de las declaraciones de nueve de sus testigos, entre los que se encontraba el fiscal general del estado, Federico Garza Herrera, así como el director de la Policía Ministerial, José Guadalupe Castillo Celestino, por lo que ya no volverán a acudir a declarar en el juicio oral.

La audiencia en contra de Eduardo N. estaba programada para iniciar a las 10 de la mañana de este lunes 6 de mayo, sin embargo dio inicio una hora con 17 minutos después. El primer testigo citado fue Narciso N., inspector de la División Científica de la Policía Federal, quien acudió a declarar sobre dos peritajes solicitados por el Ministerio Público referentes a los hechos suscitados el 5 de mayo de 2017 en un domicilio del fraccionamiento Residencial Campestre, donde perdió la vida Eugenio N.

Señaló que el primer dictamen se refiere a la mecánica de hechos, mismo que elaboró el 30 de octubre de 2017, y es la realización de la mecánica de los probables movimientos que se pudieron haber registrado el día del homicidio de Eugenio N., y lo llevó a cabo con base en un análisis de la carpeta de investigación, fotografías de la necropsia, así como basado en diversos dictámenes del caso.

Explicó que en este dictamen quedó establecida la mecánica de hechos en donde perdiera la vida Eugenio N., determinando que la posición del victimario fue de frente a la víctima, localizado en un plano superior mientras la víctima se encontraba sentado; la víctima en ningún momento portó un arma blanca en la mano derecha; el disparo por arma de fuego fue menor a 70 centímetros y el victimario lo realizó con la mano izquierda; no se detectaron evidencias de que haya existido lucha o forcejeo entre ambos, ya que la víctima sólo presentaba la lesión en la cara por el disparo, además de que el cuerpo fue movido, de acuerdo con las manchas hemáticas localizadas en el lugar.

Apuntó que el segundo dictamen que elaboró se refiere a la posición víctima-victimario, y en sus conclusiones quedó establecido que la víctima se encontraba de frente a la puerta de la cocina, y de frente al victimario, mientras que el ahora imputado se encontraba de espaldas a la puerta de la cocina y de frente a la víctima, esto basado en el dictamen de necropsia y en la mecánica de lesiones.

En el contrainterrogatorio, la defensa de Eduardo N. cuestionó al testigo respecto a que, de haber movido el cuerpo, no hay un estudio que indique que el imputado presentaba indicios de sangre de la víctima. Asimismo aseveró que no hay ningún registro documentado que señale la posición que guardaban la víctima y el acusado al momento del suceso, ya que la mecánica de hechos se basó en la declaración que rindió uno de los testigos antes de abandonar el domicilio donde se quedaron la víctima y el señalado. De igual forma, se le interrogó en relación a que no se fijaron las huellas localizadas en el revólver con el que perdiera la vida Eugenio N.

Posteriormente, la defensa solicitó que se mostrara una fotografía donde se advierte un cuchillo en la mano derecha de la víctima, y, debido a que se trataba de material sensible, el juez solicitó al público que saliera de la sala, para quedar únicamente los abogados defensores del imputado, los miembros de la Fiscalía General del Estado y los integrantes de Tribunal.

Luego de un receso, el juez señaló una serie de pruebas materiales que no fueron incorporadas desde un inicio en el caso, las cuales, puntualizó, en esta etapa ya no se podrían introducir.

Alrededor de las tres de la tarde, y antes de que se presentara el primer testigo citado por la defensa para rendir su declaración, se hizo del conocimiento de los presentes que nueve de los testigos que comparecerían este lunes, ya no testificarían en el juicio, por lo que, después de ser notificados por el juez, abandonaron la sala. Cabe destacar que entre ellos se encontraba el fiscal general Federico Garza Herrera y el comisario José Guadalupe Castillo Celestino.

Una vez que todos volvieron a la sala, el juez anunció que el imputado pidió retirarse del juicio debido a que se sentía mal, por lo que fue trasladado nuevamente al Centro de Reinserción Social de La Pila.

El primer testigo ofertado por la defensa para declarar fue Héctor N., perito especializado en materia de química forense, quien señaló que su intervención fue a petición de uno de los abogados de Eduardo N., en relación a un dictamen emitido en 2017, mismo que constó en efectuar un estudio de actuaciones del hecho en que perdiera la vida Eugenio N.

En ese sentido, dijo que hubo inconsistencias en distintas pruebas llevadas a cabo por los peritos de la Fiscalía, como la prueba de Walker y, según su estudio, debido a ello no hay elementos para estimar a qué distancia se efectuó el disparo en el que perdiera la vida la víctima; aseveró, además, que en el dictamen de la prueba de rodizonato de sodio únicamente se menciona que resultó positivo, mas no especifica en qué porcentaje.