Por Victoriano Martínez

Hace 153 días que los dos nuevos brazos del Distribuidor Juárez debieron quedar terminados conforme al contrato que se firmó en enero de 2018 con el consorcio constructor que presentó  la propuesta más cara de las siete que participaron en el proceso de licitación de la obra.

El pasado 27 de julio se cumplieron los 540 días que se tenían contemplados para la construcción de los dos brazos, según el Acta de Fallo LPE-JEC20-2017, que se dio el 17 de enero de 2018, y en el que se anunció el inicio de la obra para el 2 de febrero.

El grupo constructor ganador, formado por las empresas Sánchez Valdez Construcciones S.A. de C.V., Maquinaria y Renta de Zacatecas S.A. de C,V, y Constructora Santos Chisum S.A. de C.V. logró la asignación por un monto de 218 millones 534 mil 290 pesos, 33.9 millones de pesos más caro que la segunda propuesta.

No es que el gobierno estatal le haya huido a lo barato puede salir caro, sino que por una u otra razón los otros participantes en la licitación fueron descalificados, además de que el consorcio ganador obtuvo el mayor puntaje en la evaluación de las propuestas.

¿Hasta dónde los retrasos han sido producto de fallas por parte de los constructores y hasta dónde por falta de una correcta planeación desde la autoridad convocante, o hasta dónde una combinación de ambas posibilidades?

El 9 de febrero de este año colapsó la cimbra de uno de los brazos del Distribuidor y una de las columnas se vino abajo.

El Congreso del Estado hizo comparecer por ese hecho a Daniel Pedroza Gaitán, secretario de Finanzas, Marcos Enrique González Vega, director de la Junta Estatal de Caminos (JEC) y Gabriel Rosillo Iglesias, contralor General del Estado.

Además, exhortó al gobernador, al director de la JEC, a las Auditorías Superiores del Estado y de la Federación, a “realizar una auditoría que permita conocer la situación financiera, jurídica y técnica de la obra, la ejecución de los recursos invertidos, y quiénes han sido los beneficiarios directos con ventas, adjudicaciones, daciones en pago y generación de infraestructura urbana e hidráulica, a fin de determinar la capacidad para llevar a cabo el proyecto, y verificar la calidad de los insumos que una obra de tal importancia requiere”.

No se tiene noticia sobre el resultado de esas indagaciones, si es que se realizan, pero la obra ya acumula otros dos incidentes que la han retrasado.

Alejandro Leal Tovías, secretario de Gobierno, reconoce que por diferencias con la Comisión Federal de Electricidad se tuvo un retraso de un mes porque “un problema de un derecho de uso de suelo” lo resolvieron vía acuerdo para evitar un litigio. No se informó si sólo costó tiempo o también recursos económicos.

El otro problema que enfrentó la obra es que no se consideró que uno de las columnas invadiría una propiedad particular y ahora se encuentran en proceso de encontrar un arreglo con los propietarios, es decir, aún no está resuelto, pues Leal Tovías informó que se está realizando un avalúo para calcular su valor y poder pagarlo como marca la ley.

Pasó el 22 de diciembre, fecha para la que se anunció la entrega de la obra. Está por terminar el año, y los problemas para su conclusión tampoco parecen terminar. Estamos a 37 días para el segundo aniversario del arranque de la obra. ¿Acaso el próximo Día de la Candelaria los tamales también serán para conmemorarán dos años de trabajos en los dos brazos del Distribuidor Juárez?