Gabino Palomares: una vida de canto y lucha desde SLP

*Falleció en la Ciudad de México el pasado 30 de septiembre; siempre ligado a las luchas sociales, vivió y creció en SLP.

José de Jesús Ortiz

Fue siempre un personaje solidario con las luchas sociales y políticas que se libraron en el país desde los años 70 del siglo pasado. Nacido en Guanajuato, su infancia y primera juventud transcurrió en San Luis, se asumía como potosino, aquí vivía parte de su familia y muchos de sus amigos.  

Gabino Palomares (1950-2026), estudió en la Facultad de Ciencias Químicas, en la Universidad Autónoma, en una época de gran efervescencia política, luego de ’68, con un movimiento estudiantil en ascenso a nivel local, que comenzaba a articularse con luchas campesinas por la tierra y demandas sociales.

Lo suyo era el canto y el compromiso social y a ello se abocó. “Soy más luchador social que artista”, dijo en una entrevista reciente en La Jornada, con Elena Poniatowska.

Muy joven comenzó su militancia en el Partido Comunista Mexicano, en 1974, poco después de terminar la carrera en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Por esos años viajó a la Ciudad de México para establecerse y desarrollar su carrera como cantautor. En la capital del país conoció un movimiento político muy diverso, luchas de la izquierda, huelgas, tomas de tierras, la solidaridad internacional y los movimientos populares en un contexto aún de cerrazón del viejo régimen autoritario. Participó en la campaña de Valentín Campa y del Partido Comunista, aún proscrito.

Desde los años 70 se volvió un clásico de la canción política en México y el canto latinoamericano, siempre desde el compromiso con las luchas de la época, junto a artistas como Amparo Ochoa, Judith Reyes, José de Molina, Oscar Chávez y Los Nakos, entre muchos otros.

Nunca perdió la relación con San Luis, eran frecuentes sus presentaciones y visitas a la ciudad, así como su apoyo a diversas causas que se libraban aquí, entre ellas la defensa de Cerro de San Pedro, frente al asedio del proyecto depredador de la canadiense Minera San Xavier.

El abogado Enrique Rivera Sierra, integrante de lo que fue el Frente Amplio Opositor a la minera, lo recuerda solidario con ese movimiento social en defensa del pueblo histórico que dio origen a la fundación de San Luis Potosí: “Adelante. No paren, algo tiene que cambiar”, decía.

Recuerda que desde antes de que se constituyera el FAO que aglutinó la lucha de diversos colectivos contra la minera, el maestro Gabino Palomares estuvo cerca de esa lucha: “Cuando todavía existía aquel foro público que fue El Delirio Azul, participó en dos conciertos que se hicieron para recabar fondos para la lucha, sería el 2001, aún no existía el FAO, era nada más la defensa encabezada por don Mario Martínez Ramos. Se logró que don Gabino Palomares participara en dos ocasiones, con unos siete meses de diferencia. Después participó también en el Segundo Festival de Cerro de San Pedro.  Era una persona increíble, solidaria. Nosotros no teníamos recursos para nada y él nos dijo que no nos preocupáramos por eso. Es más, él nos contactó a nosotros y nos dijo: ‘yo quiero participar, déjenme ver si yo recabo acá un dinerito o algo con los compas en Ciudad de México y llevo algo’. Y así lo hizo, cooperó con algo que logró juntar. Ese es el recuerdo entrañable que tenemos de él en la defensa del territorio en San Luis Potosí”.

Por aquellos años, en 2007, participó también en alguna de las protestas que hizo el FAO en la Embajada de Canadá, en la Ciudad de México, un plantón de protesta por el daño ambiental de Minera San Xavier,  en el que también estuvieron presentes, entre otros, la hoy presidenta Claudia Sheinbaum, el diputado federal Jesús González Schmal, Juan Carlos Ruiz Guadalajara o Mariano Abarca, un defensor del territorio frente a las mineras extranjeras asesinado en 2009 en Chicomuselo, Chiapas.  

En noviembre de 2009, cuando la lucha en contra de Minera San Xavier se encontraba en un momento decisivo para detener la depredación ambiental en Cerro de San Pedro con la obtención de una sentencia jurídica que cancelaba la operación de la minera, Gabino envió un mensaje de apoyo a los colectivos integrados en el FAO.

Escribió: “Durante muchos años he enviado comunicados de apoyo a las luchas en América Latina pero principalmente en México, luchas en que, lamentablemente, nuestra gente del pueblo no termina de ganar porque los grandes intereses están coludidos para no dejarnos avanzar. De su lucha me he mantenido al tanto con mucho interés y he denunciado en mis conciertos y a donde tenga acceso, la situación que viven mis amigos en SLP.

En estos días me llenó de alegría que estén a punto de sacar de Cerro de San Pedro a la minera San Xavier, creo que esta es la última fase de esta lucha y que por fin se verán coronados con el éxito tanto esfuerzo y trabajo por defender a nuestra ciudad. La desinformación y tergiversación por parte de los medios, seguramente ha funcionado en la población y mucha gente aún no entienda la importancia de su lucha, pero estoy seguro, muy pronto se darán cuenta y se los van a agradecer. Vaya un abrazo para todos los compañeros en reconocimiento a su esfuerzo”.

Pese a ello, con la complicidad de las autoridades ambientales a nivel federal, la intervención del gobierno de Calderón y el cabildeo de la Embajada canadiense, la minera pudo sacar adelante su proyecto y destruir el cerro histórico.

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Vi a Gabino Palomares en el todavía Distrito Federal en agosto de 2006, semanas después de la elección fraudulenta en que se impuso al gobierno de Felipe Calderón. Como muchos artistas participaba en las actividades culturales en el plantón de Reforma al que convocó Andrés Manuel López Obrador como forma de resistencia por las múltiples anomalías en la elección.

Llevaba sus canciones en los campamentos instalados en la avenida majestuosa. Platicamos luego de que terminara su participación en uno de esos campamentos, a la altura de Insurgentes. Un fragmento de aquella entrevista apareció en la revista Transición, que dirigía Alejandro Rubín de Celis.

Con el encabezado “Esta movilización puede durar años”,en el número cinco de aquella revista, en septiembre de 2006, se publicó el texto siguiente:

Vinculado siempre a movimientos sociales de izquierda, desde los años setenta con el Frente Popular Estudiantil, en San Luis Potosí, Gabino Palomares es uno de los muchos artistas que respaldan las acciones de protesta encabezadas por Andrés Manuel López Obrador y dice que la resistencia civil puede mantenerse incluso seis años pues “no se va a permitir que la voluntad democrática del pueblo sea burlada”.

Lleva 22 días en un campamento que efectúan “trabajadores de la cultura” y asegura que esta movilización, iniciada el 31 de julio sobre el Zócalo y Paseo de la Reforma ─arteria femoral de la ciudad─ no tiene punto de comparación con otros momentos de la historia del país: “estas movilizaciones no tienen precedentes, quizá pueda ser 1968, puede ser 1971, puede ser 1988, pero una respuesta tan masiva, tan determinante de la gente, no la había habido nunca, no sólo en el Distrito Federal aunque aquí sea el epicentro”, asegura.

Ha recorrido y llevado sus canciones todos los días a los campamentos instalados en gran parte de esta vialidad, señala que el “tema de la democracia” siempre ha estado en sus preocupaciones como artista por lo cual no podía permanecer ajeno a lo que ocurre en esta ciudad. Es por ello que a partir de la segunda manifestación a que convoca Andrés Manuel López Obrador en julio decide incorporarse a las acciones de resistencia civil.

“Nos metemos al movimiento ─explica─ como gente que hace arte y en la última marcha se decide poner este plantón y justamente ese día empezamos a cantar desde el Zócalo hasta la Fuente de Petróleos. Ante la mentira, ante la violencia que ha sido una constante en la derecha en México, respondemos con una manifestación pacífica y una manifestación cultural. Hay 40 foros a lo largo de este campamento y muchos artistas estamos apoyando con nuestro canto y nuestra presencia, yo mismo estoy aquí en un campamento con los compañeros durmiendo”.

No es nuevo ese compromiso político para este cantautor potosino ─conocido sobre todo por su clásica Maldición de malinche─  quien ha participado en múltiples movimientos sociales vinculados a la izquierda, desde los movimientos estudiantiles registrados en San Luis en los primeros años setenta (el Frente Popular y en cierta forma el Campamento Tierra y Libertad), pasando por la izquierda partidista cuando parte de ella estaba proscrita en el país.

Y cuenta trozos de su biografía: “a finales de ´74 me vengo al DF y me incorporo a un movimiento político completamente diverso, desde la solidaridad internacional, hasta las huelgas, tomas de tierras, todos los movimientos populares.  Vengo militando con la izquierda desde la época del Partido Comunista en la clandestinidad, después tenemos la oportunidad de salir de ella a partir de la campaña presidencial de Valentín Campa. Estuve con él por todo el país y para mí viniendo de un hogar ferrocarrilero fue todo un sueño, después participo en muchos movimientos hasta confluir con Heberto Castillo que fue un hermano en la lucha”.

Convencido de que la movilización encabezada por López Obrador puede durar meses e incluso años, Gabino Palomares reconoce que en estados como San Luis Potosí esta protesta ha encontrado hasta ahora una respuesta muy tenue, aunque cree con la Convención Democrática (del 16 de septiembre) se podrían articular coordinar acciones de resistencia como un movimiento nacional. Finalmente, agrega: “este es un momento de decisiones y los artistas que realmente están comprometidos con la gente, a los que realmente les interesa la gente estamos aquí”.

Lo vi de nuevo años después, la noche del primero de julio de 2018, frente al Hotel Hilton, en la Avenida Juárez en la Ciudad de México, celebrando como miles el triunfo de López Obrador. Por fin un gobierno que se reivindicaba de izquierda (con todos los matices que se quiera), por el que de algún modo había luchado su generación, llegaba al poder. 

El maestro Gabino Palomares falleció en la Ciudad de México el pasado miércoles. Su féretro fue cubierto con las banderas de México, Cuba y del Partido Comunista Mexicano. Luego del homenaje luctuoso que se le hizo y de la cremación, sus restos serán trasladados este viernes dos de octubre a la capital potosina donde la comunidad artística y amigos  realizarán un homenaje por la tarde, en el Museo Federico Silva, en el Jardín de San Juan de Dios.