Astrolabio

María Ruiz

“Ya no aguanto más este dolor, ¿cuánto tiempo más voy a esperar?”, fueron las palabras de Amada Luna Torres quien desde hace ocho meses busca a su hija Zahily Guadalupe Luna Luna de 21 años de edad, quien desapareció el 6 de septiembre de 2021 en la colonia Satélite, después de realizarse unos estudios clínicos.

Actualmente, la familia Luna Luna espera por una investigación por parte de los organismos de justicia que, como ellos señalan, está repleta de diligencias que no avanzan.

Debido a esto, este lunes realizaron una breve marcha simbólica para exigir al Gobierno del Estado y al Ayuntamiento de San Luis Potosí más brigadas de búsqueda para la localización de Zahily Guadalupe.

Aunado a esto, solicitaron el apoyo de la sociedad civil, ya que algunas organizaciones como Fe y Esperanza para las víctimas del Delito Christian A.C. les han brindado el acompañamiento necesario para emprender la búsqueda de su hija.

“Han pasado ocho meses sin que avance el caso de Zahily. Nos hemos enfrentado a cambios de agentes del Ministerio Público y a un proceso de investigación que se mantiene estático. ¿Qué tengo que hacer yo para que se busque a mi hija o me digan que pasó con ella?”, señaló Amada.

Y es que la desaparición o no localización de Zahily está repleta de preguntas sin respuestas; en medio de este contexto, la familia Luna Luna no repara en cuestionarse el por qué despareció.

El último rastro que tuvieron de su hija fue el 3 de septiembre de 2021, días después, la pareja sentimental de Zahily se comunicó con ellas para mencionarles que la joven se encontraba en calidad de desparecida.

Una noticia que para Luna Torres fue desgarradora. Un hecho que desde el principio exigió en ella una resistencia sobrehumana para enfrentar la realidad que conlleva el no saber más de su hija.

Ante la zozobra que originó el saber que posiblemente su hija se encontraba en peligro, la familia Luna Luna acudió ante la Fiscalía General del Estado (FGE) para presentar la denuncia por desaparición y levantar una ficha para su localización.

No obstante, después de ello tuvieron que comenzar una travesía para dar con el paradero de su hija por si solos, pues las autoridades demostraron un carácter de indiferencia ante la situación tan inhumana y dolorosa que enfrentan.

“Las autoridades me dijeron que posiblemente se había ido por su cuenta. Yo nunca he creído eso y desde que supe que mi hija no se encontraba en ningún lado, me puse a buscarla. Ha sido un proceso desgastante y sumamente doloroso. Quiero saber qué pasó con ella y dónde está”, exclamó.

Actuar que significó para la familia una revictimización por la inadecuada atención de este organismo público.

Ante este panorama, la familia Luna Luna comenzó a organizarse y emprendieron por su parte la búsqueda de Zahily, en la que también intervino la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP).

Trabajos que considera la familia son importantes, pero a su vez insuficientes ante el contexto que atraviesan. Además de que el retraso de la búsqueda de su hija lo consideran un conflicto en el avance del mecanismo que conlleva realizar la localización de Zahily.

“La angustia es interminable y por eso nos tenemos que movilizar. Ya no puedo más, necesito a mi hija o saber qué fue lo que pasó con ella. Hasta ahora, después de ocho meses, no hay siquiera indicios de dónde puede estar o qué le pudo haber pasado, ¿cómo es posible? Ni rastro ni pruebas ni nada”.

Luna Torres indicó que el tiempo de desaparición de una persona es determinante y eso garantiza que se le pueda localizar con vida.

Por ello solicitó a las autoridades que deleguen acciones para la búsqueda de Zahily, ya que durante todo este proceso se ha percatado de la saturación de casos que se encuentran destinados en la instancias de justicia y que eso también impide una clarificación en las gestiones realizadas por las y los agentes y policías ministeriales.

“En estos ocho meses me han cambiado al menos tres veces de agentes de investigación. Es decir, cada que cambian a uno, se tiene que comenzar de nuevo todo el proceso. ¿Se imagina? Para mí eso ha sido desgastante. Las autoridades deben enfocarse en mantener a sus agentes en un solo caso para así dar seguimiento, por eso el caso de Zahily no avanza y por eso hoy yo exijo den con el paradero de mi hija”, explicó.

La familia Luna Luna conserva la esperanza de encontrar a Zahily Guadalupe, que su asistencia solo conlleve un momento transitorio de búsqueda y que la joven se encuentre sana y salva.

La esperanza para ellas lo es todo, pues a pesar de esta vorágine de violencia que ha repercutido en el estado, ellas mantienen el anhelo de poder saber de su querida Zahily.

Testimonios de una desaparición que enuncian la importancia del proceso de toda una familia que sin el acceso económico ni los alcances para movilizarse de manera continua, luchan porque el caso de su hija no se desdibuje de las prioridades de los organismos de justicia.

“Soy viuda, tengo cuatro hijos y éramos felices. Ahorita no hay paz ni tranquilidad para nosotros. Quisiera encontrar a mi hija y por ello hoy le pido a las autoridades me ayuden. Ya no aguanto más tanto tiempo. La justicia no entiende la desesperación de una madre, he tenido mucha paciencia y hay momentos en los que se me acaba. Quiero la verdad ya”.

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