Astrolabio

Xochiquetzal Rangel

Uno de los cinco introductores al rastro municipal relató que el pasado jueves 28 de noviembre ingresó 16 reces, las cuales fueron sacrificadas al día siguiente, pero el sábado 30 de noviembre, cuando regresó para recoger la carne y entregarla a los carniceros, la cámara de refrigeración número dos no estaba funcionando, por lo que el producto que estuvo en ese lugar desde el viernes hasta las 11 de la mañana del sábado, se descompuso.

“Lo que pasó ahí más que nada es que la cámara estaba cerrada, en vez de estar enfriando estaba el aire caliente, entonces con la carne encerrada y toda la carne que había ahí, se descompuso la carne”, explicó.

Reclamó que pese a que fue una falla del rastro municipal, el Ayuntamiento no quiere hacerse cargo de los daños que le ocasionaron, y para él las pérdidas ascienden a 350 mil pesos, por 16 reces, aunque en la cámara había cerca de 39 cabezas de res.

Asimismo, reveló que el Ayuntamiento le ofreció un precio menor a lo que cuesta originalmente el canal de engorda, ya que, aunque la propuesta era que una persona daría 30 pesos y el Municipio le pagaría 40 más para saldar los 70 pesos que él pedía, realmente le entregarían sólo 20 pesos, es decir que en total le pagarían 50 pesos por kilo, pese a que la carne estaba ya echada a perder.

Finalmente, comentó que la carne, a casi un mes del incidente, sigue en el rastro de Peñasco, por lo que no puede acceder a la misma ni ofrecerla o intentar rescatar alguna parte que no hubiera sido afectada, por lo que los introductores interpondrían una demanda en contra del Ayuntamiento capitalino en caso de que no respondan por los daños ocasionados.

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