Por Victoriano Martínez

Los programas municipales de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano (PMOTDU) y de Desarrollo Urbano del Centro de Población (PMDUCP) ya están vigentes: fueron publicados este 27 de abril en el Periódico Oficial del Estado, cuyos ejemplares pueden consultarse, además, en el sitio Web del Ayuntamiento.

No obstante, sus alcances y beneficios siguen sin ser explicados por la autoridad municipal, que se limita a comunicados propagandísticos en los que Sebastián Pérez, secretario del Ayuntamiento no pasa de asegurar que “se abre la puerta para que San Luis Potosí entre en la etapa de desarrollo social, económico y sustentable más importante de las últimas décadas”.

Una serie de generalidades sobre presuntos beneficios que parecen más mensajes crípticos a los grandes empresarios inmobiliarios y especuladores de suelos, envueltos en eufemismos que pretenden ocultar todos los antecedentes y faltas durante un proceso de aprobación que dejó abiertos varios frentes de los que puede surgir más de una impugnación para su invalidez.

Por mencionar dos: reiteradas violaciones a tres suspensiones de amparo de comuneros y ejidatarios de San Juan de Guadalupe, Guadalupe Victoria y La Pila incluso con petición de intervención del Consejo de la Judicatura Federal y un posible delito ambiental al desmantelar el Área Natural de Protección Paisajística y de Recarga.

Si al ser aprobados por el Cabildo se aseguró que los programas atendieron observaciones de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para preservar la Sierra de San Miguelito, que no se hable (y que no se presuma) sobre tales ajustes que los alinearían con la consigna presidencial de que la Sierra de San Miguelito no se toca resulta hasta sospechoso.

¿Será que haber abierto a la urbanización 500 de las 2 mil 68 hectáreas pretendidas por el proyecto Las Cañadas y una franja importante al proyecto Gran Peñón junto a la Vía Alterna, y la propia vialidad, exhiben que para ellos la Sierra de San Miguelito sí se toca “poquito ahora, y después ya veremos”?

Al menos así se alcanza a apreciar en el mapa sobre la Zonificación Primaria que aparece en la página 586 del PMOTDU. Tener la certeza de qué partes de la Sierra sí se abrieron a la urbanización y qué otras no, aún con los programas vigentes y publicados en el Periódico Oficial, sigue siendo un pendiente que depende de la voluntad de transparencia de la autoridad municipal.

Otra deuda de transparencia le corresponde a la Secretaría de Desarrollo Urbano, Vivienda y Obras Públicas (SEDUVOP) que, de acuerdo con la fracción IX del artículo 69 de la Ley de Ordenamiento Territorial tenía “un término máximo de noventa treinta días hábiles contados a partir de la recepción del expediente” para emitir su dictamen.

Por el error en el texto de la ley, la SEDUVOP podría decir que el “noventa treinta” lo interpretó como treinta y a ese plazo se ajustó, aunque bien pudo dictaminar hasta el 20 de julio. El hecho es que dictaminó totalmente a la sombra para evitar cualquier manifestación pública que pudiera incomodarlos.

A toro pasado, la publicación en el Periódico Oficial del Estado es lo que cuenta y tan reservado consideran su dictamen de congruencia que discretamente la Seduvop lo hizo llegar a las autoridades municipales para que a nadie se le ocurriera tratar de consultarlo.

¡Qué tal si en el dictamen de congruencia alguien se percatara de la incongruencia entre la aprobación a los programas con el oficio número DDUP-143/2019, de 10 de octubre de 2019, que la SEDUVOP envió al Instituto Municipal de Planeación!

Sí, los programas ahora considerados congruentes por la SEDUVOP pasaron por alto muchos de los puntos que en ese oficio se le hicieron ver al Ayuntamiento.

Interesante resulta el contenido del dictamen de congruencia para contrastarlo con ese oficio para ver cómo justifica la SEDUVOP que no los hayan tomado en cuenta en varios de los nueve proyectos ahí mencionados y de las 10 observaciones sobre la urbanización de la Sierra de San Miguelito y ahora les resultaron congruentes.

Un caso muy representativo de los mencionados en ese oficio es el que mencionan como Plan San Luis (IMMSA). Esta es la observación planteada en ese oficio:

PLAN SAN LUIS (IMMSA)

La utilización con fines urbanos, de un territorio que ha estado sujeto a grave contaminación durante décadas y que podría representar un riesgo para la salud  de los posibles habitantes, requiere necesariamente garantizar que se encuentra libre de toxinas y que actualmente ya no representa un peligro para la salud de las personas.

Es importante mencionar que la planta de zinc sigue en operación y que siento una industria clasificada como pesada es incompatible con el uso habitacional (art. 139 fracción IV LOTDUSLP).

La parte del proyecto que se encuentra al poniente del periférico, se encuentra en una zona de recarga del acuífero, y por tanto es no urbanizable (art. 139 fracción I inciso a y fracción V inciso a LOTDUSLP).

Deben excluirse del desarrollo urbano los terrenos afectados por fallas o fracturas en su estratificación geológica (art. 139 fracc. I inciso c de la LOTDUSLP), siendo este el caso al ser atravesado el predio por varias fallas.

La zona oriente del predio, en su colindancia con el arroyo Las Vírgenes, es inundable. El proyecto comprende una zona que es conectada por vías regionales y primarias, sería necesario realizar las obras para mitigar el impacto e integrar el flujo vehicular generado por el desarrollo, al Periférico Poniente, a Río Santiago y en general a las vialidades que conforman el sistema vial primario y secundario de la ciudad.

El identificado como Plan San Luis (IMMSA) en las observaciones de la SEDUVOP aparece en el mapa de Zonificación Primaria del PMOTDU publicado por el Periódico Oficial (página 586) como una zona totalmente urbanizable.

Ni la SEDUVOP ni el Ayuntamiento publicaron el dictamen de congruencia. Conocerlo tendrá que darse como parte de un ejercicio de derecho de acceso a la información pública a través de una solicitud de información porque tanto el gobierno estatal como el municipal carecen de voluntad para transparentar el principal tema de la ciudad.