Astrolabio

Alejandro Hernández J.

No hay duda: informarse correctamente es un deber ciudadano. Sin embargo, no se trata de una tarea sencilla; es particularmente difícil no perderse ante el inmenso y constante flujo de información. Una sola noticia sobre los desfalcos de algún personaje político—por dar un ejemplo— puede arrojar decenas y decenas de entradas en cualquier motor de búsqueda. Del mismo modo, un único personaje puede generar varias noticias, las cuales se ligan a su vez con noticias de otros personajes o acontecimientos; en poco tiempo se forman redes extensas y, finalmente, se tejen marañas. Afortunadamente, si se sigue algún tipo de metodología, no solo es posible informarse, sino también reflexionar y criticar de manera argumentada.

Una de tantas maneras creativas para intentar obtener un mínimo de orientación ante la apabullante cantidad de información, consiste en inspirarse modestamente en una técnica puesta en práctica por el francés Paul Éluard en ciertos de sus poemas surrealistas. En primer lugar, se colocan unas tras otras oraciones simples que refieren características de objetos, construyendo así una descripción más o menos compleja. Luego, en el siguiente párrafo, se retoma la última frase de la cadena descriptiva y, mediante un efecto dominó, se desmonta lingüísticamente una a una de las descripciones hasta hacerlas caer todas.

En nuestro caso realizaremos este ejercicio de una manera mucho más sencilla, aunque con párrafos largos: primero resumiremos por orden cronológico siete de las noticias nacionales más destacadas de los últimos meses. En el segundo párrafo aprovecharemos los lazos (mayoritariamente implícitos) que existen entre dichas noticias no tanto para emular el efecto de deconstrucción presente en algunos poemas de Éluard, sino, cuando menos, para intentar rastrear el aparente nudo común de todos los hilos informativos. He aquí nuestro resultado:

25 de marzo: detención en Puerto Vallarta del estadounidense Keith Raniere, líder de la secta NXIVM. 29 de mayo: detención en España de Alonso Ancira, presidente de la Junta de Altos Hornos de México (AHMSA). 4 de junio: detención en Estados Unidos de Joaquín Nassón García, líder de la Iglesia La Luz del Mundo. 9 de julio: detención del abogado Juan Collado por presunta delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. 15 de julio: Javier Duarte da a conocer un video en el que acusa al Gobierno de Enrique Peña Nieto de haberlo convertido en preso político. 18 de julio: se revela que Alfredo del Mazo, Gobernador del Estado de México, había ocultado 1,5 millones de euros en una cuenta de la Banca Privada de Andorra. 27 de julio:  confirmación del reciente ingreso al aeropuerto de Fráncfort del prófugo de la justicia mexicana Emilio Lozoya Austin.

En Andorra se encuentran congeladas cuentas de Juan Collado y de Alfredo del Mazo. Alfredo del Mazo es primo de Enrique Peña Nieto. Enrique Peña Nieto fue padrino de bodas de la hija de Juan Collado, cuyo festejo se celebró en la carretera México-Toluca. De Toluca despegó el avión en el que Ancira —quien vendería a sobreprecio Agronitrogenados y Fertinal a Pemex bajo la administración de Lozoya— llegó a España. (De Toluca también despegó recientemente el avión privado de Juan Collado que llevaría en el mismo vuelo a su dueño y a Enrique Peña Nieto a España). De España es la constructora DHL que Pemex beneficiaría ilegalmente durante la gestión de Emilio Lozoya. Emilio Lozoya habría colaborado en el financiamiento ilegal de la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto. Enrique Peña Nieto habría entregado dinero a Javier Duarte para pagar a funcionarios de la PGR. (En 2015, Javier Duarte fue orador de un congreso de La Luz del Mundo en Xalapa). En la PGR se interpusieron denuncias contra Nasson García y algunas relacionadas con la secta NXIVM. NXIVM tenía como representante en México a Emiliano Salinas Occelli. Emiliano Salinas Occelli es hijo de Carlos Salinas de Gortari. Carlos Salinas es uno de los amigos más cercanos de Ancira y fue alguna vez cliente de Juan Collado…

Aunque nos haya ya costado un esfuerzo más que considerable (la longitud de los párrafos anteriores lo demuestra), informarse no basta; conviene pasar a una nueva etapa: la formación de una opinión fundamentada por medio del análisis. Esta etapa es necesaria, pues sin ella corremos el riesgo de quedarnos atrapados en la complejísima red que teje cualquier serie de hechos. Sin embargo, nos encontramos ante un desafío. Todo análisis requiere cotejar las informaciones recabadas frente a otros referentes: noticias semejantes, conceptos más generales, análisis anteriores, etc. La selección de nuestros puntos de referencia dependerá de nuestra formación, de nuestros gustos, etc.

En el caso particular de nuestros artículos —nuestros lectores asiduos se habrán ya dado cuenta—, somos aficionados de la filosofía griega. ¿Qué concepto podría destacar del análisis de las noticias que hemos resumido más arriba a la luz de algunas ideas platónicas, por ejemplo? Todo parece indicar que nos encontramos ante la problemática del hombre tiránico.

El libro noveno de La República ofrece una de las descripciones más acertadas de este personaje. El hombre tiránico es aquel que, en apariencia, es la persona más libre debido a la dominación que puede ejercer sobre otros hombres. Sin embargo, se trata, en realidad, del individuo con menos libertad, pues vive sometido a una multitud de pasiones incontrolables. Tampoco puede tener amigos, pues todas sus relaciones se basan en la explotación.

Platón se destaca particularmente por hacer una descripción del tirano en términos de vigilia y sueño. ¿Qué se adormece en nuestra alma cuando dormimos? La razón. Mas no duerme la parte que contiene nuestras pasiones. Palacios de oro, robo, asesinatos, incluso canibalismo: no damos ni un paso atrás ante nada ni nadie cuando tenemos sueños violentos. Todos estos actos oníricos forman parte de nuestra naturaleza bestial —no podemos negar nuestro legado animal—, y no habría que considerarlos como un gran problema, siempre y cuando permanezcan dentro de los sueños.

¿Qué pasaría, sin embargo, si alguien en la comunidad humana actuara durante la vigilia de la misma manera como somos todos potencialmente capaces de actuar durante nuestros sueños más oscuros? He aquí el modo de vida del tirano. Tenemos, por lo tanto, la figura de la infelicidad absoluta, el más injusto de los hombres. De hecho, Platón demuestra —en un divertido e ingenioso cálculo— que el tirano es setecientas veintinueve veces más desdichado que el hombre justo.

Nuestra descripción de la figura del tirano según Platón nos ha brindado un gran esclarecimiento: lo que comenzó como un enredo complicadísimo de actos delictivos plasmados en párrafos interminables parece no ser más que un conjunto limitado de las múltiples manifestaciones posibles del desorden interior en el que viven sus autores. Ahora bien, la obtención de una opinión fundamentada tampoco basta si queremos realmente ejercer nuestra ciudadanía en base a la información; es necesario servirse de todas las ideas desarrolladas para realizar una acción puntual. Por sencillas que parezcan, recordar a la autoridad cuál es su rol y mantener una actitud crítica son acciones ciudadanas de gran valor. De esto se deduce que el siguiente paso de nuestra metodología consistirá en realizar una crítica hacia el comportamiento que nuestro Gobierno ha mantenido hasta la fecha frente a gran número de tiranos.

Si la finalidad de todo Estado es el bien común, el Estado mexicano debería tomar medidas muy serias para evitar la formación de tiranos, particularmente porque este desdichado personaje duerme en cada uno de nosotros. ¿Cómo evitar despertarlo? Desde luego, la producción y la difusión responsables de contenidos mediáticos de calidad son necesarias; para una mayor reflexión a este respecto, remitimos a nuestro amable lectorado a nuestro artículo anterior. El Estado debe igualmente predicar con el ejemplo. En el caso del Gobierno mexicano, el presidente López Obrador insiste particularmente en predicar; nos debe aún los ejemplos.

Nuestro presidente lleva cierto tiempo mandando públicamente mensajes a los delincuentes. -“Me gustaría que quienes toman estos caminos recapaciten (…). No se debe causar daño al prójimo ni a uno mismo” -dijo en una de sus “conferencias mañaneras” del mes de febrero. Al conocer la más reciente sentencia para Joaquín Guzmán Loera, el mandatario se mostró profundamente afligido. Si bien la noticia de una cadena perpetua dictaminada contra algún delincuente puede impactar a propios y extraños, lo cierto es que, al menos desde una perspectiva platónica, el castigo representa uno de los últimos remedios disponibles para salvar al tirano de morir dominado por sus pasiones. Por lo tanto, aunque no sea bueno buscar el castigo como revancha, atribuir el perdón sería cometer un error mucho mayor.

La cantidad de tiranos ocupando cargos públicos es alarmante. Si se quiere evitar que haya millones de personas infelices en nuestro Estado mexicano o que se destroce lo que se ha construido durante siglos, nuestras autoridades deberían tener un interés prioritario en capturar y castigar a todos aquellos que han transformado la realidad en pesadilla. No es venganza, como teme el presidente, sino un acto benéfico para la educación de los ciudadanos, para el alma de propio tirano e incluso para la popularidad del Gobierno. Al final del día, no se trata solamente de querer que nos entreguen peces gordos; se trata de evitar que lleguemos al peor tipo de Estado posible: aquel donde mandan —aún más de lo que ya sucede— las pasiones desenfrenadas y no la ley.

Esta columna retomará su publicación quincenal el 12 de septiembre.

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