Astrolabio

María José Puente Zavala

Entre marzo y abril de 2022, la Secretaría de Cultura (Secult) ha desembolsado 12 millones de pesos para la realización de la Feria Nacional Potosina (Fenapo) y al menos 9 millones de ese recurso se han dirigido al pago de artistas con fama nacional e internacional, mientras que, en contraste, un grupo de artistas locales no ha conseguido que se le liquiden 25 mil pesos por un show que dieron durante la reinauguración del Parque Tangamanga I, en marzo de este año.

En entrevista con Astrolabio Diario Digital, Érik Rosales, director de la compañía escénica Zerendipia Espectáculos, relató que el 6 de marzo, dos días antes de que se llevara a cabo el evento para reabrir el Parque Tangamanga I, fue contactado por Antonio de Rabinal Gamboa, titular de la Dirección General de Organismos en la Secult, para pedirle que, junto con su equipo, realizara una serie de actividades escénicas en distintos puntos del parque.

“A mí me buscó directamente Antonio de Rabinal Gamboa. Me busca dos días previos a la inauguración del Parque, justo comentándome que se les había olvidado la parte de entretenimiento en el evento.

Yo le hice el comentario de que la administración anterior me había quedado muy mal con temas de pagos y que yo me había prometido no trabajar para la Secretaría de Cultura, pero como ya nos conocíamos Toño y yo, me dijo que no me preocupara porque era una nueva administración”.

Al día siguiente, 24 horas antes de que se llevara a cabo la reapertura, Rosales sostuvo una reunión con Eric Frías, adscrito a la dirección de Giras en el gobierno estatal; Antonio de Rabinal Gamboa y con la propia titular de la secretaría de Cultura, Elizabeth Torres. Ahí, los funcionarios solicitaron un servicio más robusto que elevó la cotización a 25 mil pesos, pues las actividades pedidas requerían un equipo de aproximadamente 20 personas.

Los tres, de acuerdo con Érik Rosales, aceptaron el nuevo precio y pidieron al artista que fuera hasta después del evento cuando se realizara el contrato y se tramitara el pago correspondiente; sin embargo, al día siguiente de la inauguración, cuando intentó realizar el cobro por sus servicios, “comenzaron los problemas”.

Éric Frías, aseguró Rosales, le pidió que acudiera a una agencia de modelos con la que supone que el Gobierno tiene un adeudo pendiente, para que esa empresa incluyera su pago en una factura; sin embargo, ahí rechazaron el pedimento y Frías dejó de responder por el asunto.

El artista regresó entonces a la Secretaría de Cultura “y me dicen que ellos simplemente eran un enlace entre lo que había solicitado el gobernador y yo, entonces, todo el tiempo lo han estado manejando como si ellos me hubieran hecho el favor de contactarme”, incluso, Rabinal Gamboa le exigió no molestar a la secretaria de Cultura con el argumento de que es una persona muy ocupada.

Días más tarde, explicó, el director administrativo de la Secult, Carlos Aguayo, lo contactó vía WhatsApp “diciéndome que revisaron mi caso y que se les hace muy caro lo que estoy cobrando, que por favor reconsiderara mis precios porque que era un mensaje que venía de las oficinas del gobernador”.

El artista se negó a proponer otra cotización, puesto que el monto de la primera ya había sido aceptado por los funcionarios que lo contactaron. Además, cuando finalmente lo recibió en su despacho, Aguayo terminó por negarse rotundamente a pagar, lo que dio lugar a una confrontación que pudo llegar a los golpes de no ser por la intervención de un tercero.

“Acudo a la Secretaría de Cultura, me dejan esperando dos horas y cuando me voy, me escribe Aguayo que tiene cinco minutos para atenderme.

Muy déspota me recibe y me dice que de él no va a haber ningún tipo de trámite hacia mí, que no va a haber ningún tipo de pago, que no tiene de dónde sacar dinero y que no le importan las órdenes de Rabinal. Ahí ya decidí hacerlo público”.

¿No hay dinero en la Secretaría de Cultura?

Para Érik Rosales y otros artistas que han comentado sus publicaciones de denuncia en redes sociales, la informalidad y el regateo del costo de los servicios es prácticamente un modus operandi de la Secult, que afecta en mayor medida a los artistas locales.

“Eso de que no haya presupuesto es para el artista local, porque Magneto ya está pagado, Maná, todos los que vienen a la Fenapo ya están pagados con anticipación. Para los artistas que son famosísimos tienen presupuesto ilimitado, pero para el artista local, que es el que debería de tener el apoyo porque vivimos aquí, pagamos impuestos aquí, para nosotros siempre es el tema del regateo”, lamentó.

Tan solo en marzo de este año, de acuerdo con información publicada por Astrolabio, del presupuesto para Cultura salieron 9 millones de pesos para pagar anticipos y asegurar las contrataciones de artistas que se presentarán en el Teatro del Pueblo, durante la Fenapo, en agosto próximo.

También el 29 de abril, según información publicada en la Comisión Estatal de Garantía de Acceso a la Información Pública (CEGAIP), el Patronato de la Fenapo reportó el ingreso de 3 millones de pesos provenientes de la Secretaría de Cultura; sin embargo, en esta ocasión no transparenta cómo se gastó o se gastará ese recurso, y tampoco la Secult reporta la salida de ese dinero en su listado de Egresos.

Para Zerendipia Espectáculos queda la opción de pelear el pago por la vía legal, aunque todavía cabe la posibilidad de que la Dirección General de Giras y Eventos, a través de una funcionaria que ha tenido acercamiento con ellos, libere el dinero.

“Ahorita justo hay dos cosas”, comentó Rosales “la primera es que sí voy a hacer una denuncia por la agresión que sufrí por parte de Carlos Aguayo, y con el tema del pago, hoy tengo cita con un abogado, pero tengo que esperar a ver qué dice la de Giras y Eventos porque el proceso frenaría el pago, si es que viene en camino”.

Secult
A+