Estela Ambriz Delgado
Habitantes de Barrio Unión de Guadalupe en la comunidad tének de Tampatz, del municipio de Aquismón, exigen que se haga justicia por el ecocidio de miles de aves en el Monumento Natural Sótano de las Golondrinas en 2024, debido a la realización de un video para la empresa Vidanta, y conminan a la población a sumarse a la lucha por la conservación de esta Área Natural Protegida.
Luego de dos años de que la comunidad iniciara la lucha por justicia tras el ingreso de dos helicópteros de manera ilegal en este ecosistema el 6 de mayo de 2024, con el aval de la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (Segam), aún no tienen una reparación del daño: su carpeta en la Físcalía General del Estado (FGE) sigue desaparecida, y tuvieron que impugnar el resolutivo de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) por la baja cantidad de las multas impuestas a las empresas.
Ateógenes Pérez señaló que esta búsqueda de justicia les ha costado esfuerzo tanto físico como económico, e inclusive emocionalmente, por la mortandad de aves que ocasionaron los helicópteros, pues hay habitantes que todavía se sienten dolidas porque estos animales forman parte de su familia, al convivir constantemente con ellos en su medio ambiente natural.
En este sentido, como parte de quienes iniciaron con el proceso para decretar el sitio como ANP hace más de 30 años, indicó que el cambio que tuvieron de actividades agrícolas al ecoturismo han observado cambios positivos como el aumento de poblaciones y número de especies de aves, pues han propiciado una convivencia armónica que les permite tener sus viviendas en los alrededores del sitio.
“Hemos estado al pendiente del sitio, porque no es un abismo como cualquier otro, para nosotros significa mucho más; es un sitio sagrado que nosotros queremos y respetamos desde hace generaciones, que nuestros abuelos, tatarabuelos nos enseñaron esa cultura, tradición y costumbre que tenemos. Para nosotros es muy respetado, y al mismo tiempo, queremos que se nos respete y se nos hagan valer nuestros derechos”.
Asimismo, señaló que hay gente que tiene el poder económico y actúa sin permiso como en el caso de Vidanta, que se les negó por encontrarse las aves en periodo de anidación, aunque en ocasiones el barrio sí ha autorizado ciertas actividades, siempre y cuando se tenga el consenso general de toda la población.
“No porque yo sea autoridad representante voy a hacer un convenio con una empresa en particular, no. Yo tengo que ponerme de acuerdo con todo el pueblo para que ellos digan si se hace o no, porque por usos y costumbres estamos acostumbrados que las decisiones no son de una autoridad, sino todo el pueblo”.
Por otra parte, señaló que la anterior vocación agrícola del sitio, en la que “tumbaban” y quemaban para volver a sembrar —que impactó con la pérdida de 73 mil hectáreas de selva entre 1973 y 1985— cambió para dejar algo a las futuras generaciones.
Por ello pidió a la sociedad potosina que más personas se sumen a su causa y les ayuden para que la situación mejore, puedan obtener mayor protección para el ANP, y llegar a buen término esta lucha que “les ha costado demasiado”.
Corrupción y pobre desempeño de las autoridades
La representante legal del barrio tének Rosa María Balvanera Luviano, destacó que lo más triste de esta lucha que han hecho los habitantes por conservar el lugar, es que las autoridades que deberían de apoyarlos han estado lejos de eso e incluso hubo actos de corrupción de funcionarios para apoyar a las empresas responsables del ecocidio.
En este sentido, expresó que los funcionarios llegan a sus puestos como escaparates políticos para lucirse, y puso como ejemplo la falta de operatividad en la Segam, pues en 30 años de la declaratoria de ANP el lugar aún no cuenta con un Programa de Manejo.
“El gobierno siempre ha estado lejos de las Áreas Naturales Protegidas, ayer por ahí incluso tratamos de invitar nuevamente a algunos funcionarios, pero dijeron que no podían recibir a los compañeros por cuestiones de agenda”.
Por otra parte, apuntó a que el ANP tendría que tener muy de cerca a las autoridades de la fiscalía, porque si se dice que existen los derechos de la naturaleza y hoy en la ley marca que hay delitos ambientales, serían los que deberían sancionar e investigar. No obstante, la realidad es que nada más les han “paseado” una carpeta que ha llevado al ámbito federal, municipal y estatal, que actualmente está perdida.
Añadió que dada la baja cantidad de las multas impuestas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en su resolutivo, pese a ser declarado un hecho grave, lo ha impugnado, además de gestionar otras medidas para una protección real del sitio ante el ingreso de más aeronaves de forma ilegal.
Puntualizó que mientras que a Heliservicios Internacionales y Operadora Vallarta Park se les multó con 542 mil 850 pesos y 325 mil 710 pesos, respectivamente, para hacer el video, las empresas de Vidanta pagaron 2 millones 200 mil euros, proyectando recuperar dos o tres veces ese costo, por lo que “la multa fue de risa”.
En cuanto a otras acciones que han buscado para la protección del ANP, hizo mención del exhorto hecho por el diputado federal Francisco Javier Borrego Adame, para que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y a la Agencia Federal de Aviación (AFAC) a emitir una NOTAM permanente, es decir, un aviso a aviadores de zonas de protección en el espacio aéreo. El mismo establecería una zona de exclusión aérea o restricción de altura obligatoria sobre el polígono del Sótano de las Golondrinas.
Asimismo, este exhorto solicita a la FAM y al Centro Nacional de Vigilancia del Espacio Aéreo (CENAVI) que integren estas coordenadas en sus mapas de restricción para evitar sobrevuelos de prospección o recreativos no autorizados.
La abogada refirió que siguen a la espera de que este NOTAM sea publicado, y a ello se suma la propuesta de declarar el 15 de agosto como el día conmemorativo del Santuario Natural Sótano de las Golondrinas, que fue entregada al Congreso de la Unión por la diputada Ana Érika Santana González, y se espera que sea ahora aprobada por el Senado de la República para su posterior publicación.
No es justo que destruyan su trabajo
Venancio Santiago expresó que el Sótano de las Golondrinas es una maravilla del país, en donde la imponente naturaleza empequeñece a cualquier humano. Describió que por las mañanas se puede apreciar la salida de miles de aves, cómo giran y salen alrededor del abismo, y por la tarde se observa el espectáculo de su entrada a una velocidad de hasta 160 kilómetros por hora.
Asimismo, indicó que en este hermoso sitio habitan no solo la especie de vencejos de collar blanco, sino que también hay pericos, el halcón peregrino y muchas más especies de aves.
En este sentido, destacó que logar conservar este hábitat y el crecimiento de su población no fue fácil, pues ha sido un recorrido muy largo cuidarlo y conseguir que se decretara ANP, que fue un proceso que duró alrededor de cinco años. Desbordado por la emoción de hablar de este trayecto, en el que estuvo involucrado su fallecido padre, Venancio no pudo evitar que sus lágrimas brotaran y se le entrecortara la voz.
“Aquí los compañeros saben muy bien el historial sobre cómo sufrieron, o cómo sufrimos también nosotros desde pequeños, pues también carecíamos, teníamos hambre porque también mi papá, que ya no está, fue de los que empezó. Entonces, es algo que hemos luchado por que se rescate, no es justo que otras personas fuera de aquí y que por su poder vengan y destruyan lo que se hizo con mucho trabajo”.
Ateógenes Pérez recordó cómo en su adolescencia, hace alrededor de 47 años, proliferaba la caza furtiva de aves para venta ilegal bajo la tolerancia de las autoridades municipales, que desde ese entonces él comenzó a combatir junto con sus amigos, por lo que lleva casi medio siglo en la lucha por la conservación de las especies.
El juez auxiliar Marcelino Santiago Margarito expresó que desde pequeños sus padres y abuelos les enseñaron a cuidar este abismo de 512 metros de profundidad, donde habitan y se refugian de sus depredadores miles de vencejos de collar blanco, por lo que para ellos es un santuario al que tienen un gran cariño.
Es por ello que solicitan a la población que ayuden a conservar este lugar, que vayan a visitarlo con respeto y bajo las indicaciones básicas. Señaló que entre más gente lo conozca, habrá más personas que se unan a su protección y, por lo tanto, será más difícil que otras empresas, así como Vidanta que fue a hacer sus destrozos, quiera hacerlo.
“Es un amor que nosotros le tenemos a las golondrinas, un cariño, así como le gente en la ciudad que tienen una mascota … que dan lo máximo por ese animal, si se siente mal lo llevan a doctor, sienten un cariño por ese animalito, es lo mismo que nosotros sentimos por las aves, es un cariño inmenso que no se puede explicar”.
Ángel Domínguez Pérez compartió que su inquietud y tristeza radica en que nunca antes habían tenido problemas tan graves hasta antes del ingreso de los helicópteros contratados por Vidanta, nadie los había “atacado” en su comunidad, su casa, su barrio, en donde han trabajado para construir un ambiente en el que se sienten muy seguros.
“En lo personal siento que sí nos han defraudado porque bajo nuestra forma de ser, como indígenas, nos han ignorado (…) ‘tú no sabes nada, no conoces nada, no sabes hablar nada, quizá hasta ni pienses nada’. La gente es bienvenida y las puertas están abiertas, pero no nos lleven maltratos, sino que ayuden a conservar (…) porque queremos conservar el lugar como está y que no haya alteraciones en la zona porque es un lugar único”.
Para concluir, Rosa Balvanera destacó que es necesario que la empresa se haga responsable de los daños ocasionados y se haga la reparación correspondiente, el programa tanto ambiental como acciones sociales.
Reiteró que esa búsqueda de justicia de dos años ha sido un desgaste fuerte para sus compañeros, por lo que tanto Vidanta como los funcionarios implicados, deben una disculpa y esa reparación del daño a la que cualquier víctima debiera tener derecho.
Puntualizó que en el país aún hay mucha discriminación en contra de las comunidades indígenas, simplemente porque no se comprenden sus sistemas normativos y organización comunitaria, pues las autoridades son apáticas y quieren llegar a imponer una visión occidental que a los pueblos originarios les es ajena.
“El Gobierno Federal habla de esa reivindicación a los pueblos indígenas, habla de esa reivindicación al medio ambiente, pero más allá de que quede en un discurso, creo que tienen que haber acciones y las acciones, la mayoría de las veces tienen que salir quizás desde los movimientos sociales donde como les dije, pues el barrio Unión de Guadalupe son muy poquitos habitantes, pero no porque somos poquitos, por eso no debemos de ser invisivilizados”.





