UASLP, ¿austeridad por declaración?

Por Victoriano Martínez

“Tenemos cinco años que no ha habido incrementos salariales a mandos medios y superiores”, aseguró el rector Alejandro Zermeño Guerra al comentar la política interna de austeridad de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) para reducir el gasto administrativo y contener presiones presupuestales.

También afirmó que esas medidas se complementaron con la eliminación de gastos como en celulares institucionales y una disminución importante en la flotilla vehicular de funcionarios.

Se trata de una medida, especialmente la relacionada con los salarios de mandos medios y superiores, que hablan bien de los funcionarios universitarios de esos niveles que se sacrifican para aliviar las presiones financieras de la institución… salvo porque los tabuladores oficiales de los últimos años muestran algo muy distinto.

Si sólo con una revisión de los egresos reportados a través de la Plataforma Estatal de Transparencia para comparar el gasto en celulares de marzo del 2020 y el mismo mes cinco años después, la declaración de Zermeño Guerra quedaría plenamente confirmada: el gasto pasó de 521 mil 89 pesos en 2020 a sólo 21 mil 187.32 pesos en 2025.

Es más, el gasto en telefonía celular puede considerarse la mayor fuente de austeridad, dado que para marzo de este año los pagos por ese concepto apenas acumularon la suma de 2 mil 905.99 pesos. Algo que lamentablemente no ocurre con el caso de los sueldos.

Una revisión rápida sobre tres de los cargos más altos, incluidos el de rector, muestra que lejos de aplicar severas medidas de austeridad, se despacha con la cuchara grande como si la UASLP estuviera en jauja.

De entrada, para que la comparación resulte válida se debe contrastar un mismo mes de cada año porque –por alguna razón– los sueldos varían de un mes a otro prácticamente todo el año. Diciembre es cuando los funcionarios universitarios tienen los mayores ingresos seguramente por las prestaciones de esa fecha.

El caso es que, si se comparan los ingresos del rector de enero de 2020 al mismo mes de 2025, su ingreso bruto aumentó en un 9.59 por ciento, el del secretario general en un 13.94 por ciento y el de la abogada general se redujo en un 7.49 por ciento. En el caso del ingreso neto, la variación fue de 9.12 por ciento más para el rector, 13.71 por ciento más para el secretario y -3.20 por ciento para la abogada general.

En el mes de marzo de cada año –una comparación que se puede hacer hasta este año– las variaciones fueron las siguientes: para el rector, de un 14.99 por ciento en su ingreso bruto y un 14.44 por ciento en el neto; para el secretario general, del 20.42 por ciento bruto y del 20.27 por ciento neto, y en el caso de la abogada se redujo 1.79 por ciento el bruto pero el neto aumentó un 3.32 por ciento.

Para este año, los sueldos de esos tres funcionarios se dispararon.

Comparados con 2020, lo que este año ganó el rector fue un 94-35 por ciento más como sueldo bruto y un 88.49 por ciento más en el neto; el secretario general ganó un 92.72 por ciento más en el bruto y un 87.43 por ciento más en el neto, en tanto que la abogada general un 61.42 por ciento más en el bruto y un 70.39 por ciento más en el neto.

¿Será acaso que del año pasado a este se les olvidó la no tan muy efectiva austeridad? El caso es que el ingreso bruto del rector aumento de 2025 a 2026 en un 69.01 por ciento y el neto en un 64.71 por ciento; el del secretario general el 60.04 en el neto y un 55.85 en e neto, y el de la abogada en un 64.37 por ciento en el bruto y el 64.92 por ciento en el neto.

Congelar los salarios a mandos medios y superiores sin duda es una sacrificada medida de austeridad, pero si en la información oficial que se da a conocer a través de la Plataforma Estatal de Transparencia la afirmación no se sostiene exige una aclaración necesaria: ¿Miente el rector o miente la UASLP en la publicación por obligación legal de esos datos?