Colectivos alertan sobre posibles antecedentes de maltrato animal en Soledad

Texto y fotografías de María Ruiz

El caso de maltrato animal que derivó en la muerte de dos perros ocurrido en una zona cercana a campos deportivos sobre la carretera a Cerro de San Pedro, en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez, podría no tratarse de un hecho aislado. Integrantes de colectivos animalistas señalaron que existen testimonios y hallazgos que apuntan a posibles agresiones previas contra otros animales en esa misma área, situación que debe ser considerada dentro de las investigaciones.

Las declaraciones fueron realizadas durante la movilización desarrollada el domingo 31 de mayo, que recorrió la avenida Carranza y culminó en el Congreso del Estado, donde diversas organizaciones exigieron justicia por el caso y reiteraron su llamado para fortalecer las sanciones por maltrato animal mediante la iniciativa denominada Ley Hope.

La protesta reunió a colectivos como Amigos de Corazón México, Perros Extraviados en Situación Crítica de Calle en San Luis Potosí, Doglovers, Huella Amiga, Praxis Combativa, El Sabueso de Platón, ABDA Combativa, Callejeritos y Perros de la Calle.

Sobre los indicios localizados en la zona donde ocurrieron los hechos, Margarita López, integrante de Amigos de Corazón, señaló que, tras darse a conocer el caso, acudieron al sitio luego de recibir llamados y reportes de ciudadanos.

“Nosotros acudimos al predio por un llamado de la sociedad. Hay mucha gente que se ha quejado de que esa persona ya en otras ocasiones había hecho lo mismo y que lo que hacía era ir a aventar a los animales a una zona que funciona como un cauce de agua. La verdad, no sabemos ni siquiera cuántos cuerpos pudiera haber ahí”, declaró.

La activista explicó que, durante el recorrido realizado en el lugar, encontraron otros restos de animales y recibieron comentarios de habitantes cercanos que señalaron situaciones similares registradas anteriormente.

“Hasta vecinos comentaban que les desaparecían perros y luego aparecían ahí. Entonces ya no parece un hecho aislado. Creemos que esto tendría que investigarse más a fondo porque estamos hablando de una situación que pudiera venir ocurriendo desde hace tiempo”, expresó.

Margarita López consideró, además, que la violencia ejercida contra los animales refleja una problemática social que cada vez se hace más evidente.

“La sociedad está perdiendo sensibilidad y respeto por la vida. Esto no solamente es una lucha por los animales; hablamos de una problemática mucho más profunda. Si permitimos que actos tan crueles se normalicen y permanezcan en la indiferencia, el problema sigue creciendo”, señaló.

La activista añadió que la preocupación entre los colectivos no se limita únicamente a este caso en particular, sino a la manera en que distintas formas de violencia parecen incrementarse con el paso del tiempo.

“Cada vez vemos formas más crueles y más sádicas de lastimar animales. Y si nosotros no levantamos la voz, no sabemos hasta dónde puede llegar esto porque hablamos de respeto a la vida en general”, indicó.

Por otra parte, Karla García, integrante de Huella Amiga, centró sus declaraciones en los procesos de denuncia y las dificultades que enfrentan ciudadanos y colectivos al intentar llevar casos de maltrato animal ante las autoridades.

La activista señaló que uno de los problemas que enfrentan de manera constante es la lentitud institucional y la percepción de que los procesos únicamente reciben una atención más rápida cuando alcanzan difusión pública.

“Normalmente es muy complejo y muy tardado. Solamente las autoridades actúan con rapidez cuando son casos mediáticos. Si una persona llega a presentar una denuncia, puede pasar cinco o seis horas esperando únicamente para que le tomen la declaración y, posteriormente, el proceso continúa siendo muy lento”, señaló.

Añadió que esta situación termina provocando que muchas personas desistan incluso antes de iniciar formalmente un procedimiento.

“La gente, desde el principio, piensa: ‘¿Para qué voy si al final no va a pasar nada?’. Y eso provoca que muchos casos nunca lleguen a denunciarse porque las personas consideran que van a perder tiempo y que no obtendrán justicia”, dijo.

Karla García señaló, además, que, aunque recientemente autoridades estatales han sostenido públicamente que las agresiones contra animales pueden derivar en sanciones de cárcel, la experiencia que tienen los colectivos con procesos judicializados refleja otra realidad.

“Hemos escuchado declaraciones donde se asegura que estos delitos ameritan cárcel, pero los procesos que conocemos encuentran salidas alternas y ahí está precisamente el problema de la legislación actual”, comentó.

Los colectivos señalaron que durante el presente año han tenido conocimiento de otros hechos de crueldad animal registrados en distintos puntos del estado; sin embargo, advirtieron que los casos que alcanzan notoriedad pública representan apenas una parte de la problemática real.

Asimismo, reiteraron que mantendrán el acompañamiento legal y social a la joven que presenció la agresión y presentó la denuncia correspondiente, además de insistir en que las investigaciones deberán esclarecer no solamente la muerte de los dos perros, sino también determinar si existen antecedentes relacionados con la misma zona donde ocurrieron los hechos.

Mientras la Fiscalía General del Estado mantiene abierta una carpeta de investigación, las organizaciones advirtieron que continuarán ejerciendo presión pública para evitar que el caso quede sin resultados.

“Lo que queremos es que esto no se olvide cuando deje de ser tendencia, porque muchas veces, cuando deja de ser noticia, también deja de avanzar”, concluyó Karla García.