Desiree Madrid
Representantes de colectivos de protección animal, entre ellos Jassos Unidos x Perritos de la Calle y Huella Animal, se reunieron con autoridades del Concejo Municipal de Villa de Pozos para plantear deficiencias en la atención a perros y gatos en situación de calle, exigir canales de comunicación institucional y discutir el estado de los programas municipales de esterilización, vacunación y bienestar animal.
La reunión derivó en una serie de compromisos por parte de las autoridades, aunque los colectivos dejaron claro que la urgencia del problema no admite los tiempos ordinarios de la administración.
Alejandro Leal Espinosa, encargado de Ecología del municipio, reconoció desde el arranque de la sesión que la situación es compleja, pues según datos de la jurisdicción sanitaria que citó el propio funcionario, en la zona metropolitana de San Luis Potosí hay alrededor de 400 mil perros y gatos en situación de calle.
Admitió además que los indicadores no respaldan los resultados de la Ley de Protección Animal vigente:
“Los perros ahorita son más que antes de que estaba la ley, quizás haya que hacer algunas adaptaciones”.
Leal Espinosa precisó que ocupa el cargo desde el 1 de octubre de 2024 y que el Concejo Municipal está en proceso de construcción de su normatividad interna.
“Estamos totalmente conscientes de la problemática que se vive”, afirmó.
En materia de esterilizaciones, el funcionario informó que desde el inicio de la administración se han realizado alrededor de 300 procedimientos, aunque las primeras jornadas arrancaron con dificultades de convocatoria.
“Ese día estaba preocupadísimo, en mi mismo coche andaba yo buscando dónde conseguir más perros, porque la gente no llegó”.
Señaló que tras esa experiencia se implementó un control estricto de registro, lo que permitió que las siguientes jornadas se completaran sin lugares vacíos. De igual forma, se exploran convenios con empresas privadas bajo esquemas de responsabilidad social para ampliar esa cifra, enfocando los apoyos en dos ejes: reforestación y cuidado animal.
“Estamos viendo la posibilidad de que la iniciativa privada nos aporte recursos dentro de sus programas de responsabilidad para que se donen recursos para hacer esterilizaciones, y obviamente las queremos trabajar con ustedes”, dijo.
Sobre vacunación, reportó aproximadamente tres mil dosis aplicadas, sifra que es insuficiente:
“Son pocas, ¿no? Queremos hacer más, pero la capacidad del municipio va a ir creciendo a lo largo del tiempo”.
Sobre la captura de animales, Leal Espinosa aclaró que el municipio no cuenta con equipo ni vehículos propios para esa función, por lo que cualquier intervención del Centro de Zoonosis requiere previamente un dictamen médico, sin el cual la dependencia no actúa.
En el caso que motivó quejas de los colectivos, es decir, la captura de perros en calle Santa María, el funcionario detalló que existían entre 10 y 12 denuncias ciudadanas con constancias médicas que acreditaban mordidas, por lo que la captura respondió también a la necesidad de proteger a los propios animales ante la reacción violenta de vecinos.
“Vienen con machetes a nuestra oficina, con las fotos de los perros mordidos, con las evidencias de que fueron a un centro de salud donde efectivamente diagnostican la mordida del perro”, relató.
Añadió que desde su perspectiva un perro en la calle ya es un animal en riesgo y “está bajo atraco”.
Por otra parte, los colectivos cuestionaron la falta de canales de comunicación institucional, ante lo cual Leal Espinosa reconoció que el número de contacto disponible hasta hace muy poco era un teléfono personal de los funcionarios:
“El teléfono de la dirección lo acabamos de tener hace 15 días, un teléfono ya, el WhatsApp es un teléfono personal de nosotros, y así como ustedes ponemos en nuestra bolsa para que vaya funcionando”.
Una integrante de los colectivos respondió que esa situación genera problemas operativos cotidianos.
“A nosotros nos llegan muchísimos casos para no estar esperando de que se llaman, que si contestan o no contestan”.
Ante esta situación, propuso la creación de un grupo de comunicación directa con las autoridades municipales, similar al que los colectivos ya mantienen con autoridades estatales, incluido el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del municipio de la capital, Juan Antonio Villa Gutiérrez.
“Tenemos que estar en contacto directo cuando tengamos la necesidad de atender temas exclusivamente de animales, para reportes y para casos urgentes”, planteó.
Las activistas también demandaron mayor acceso a las jornadas de esterilización y propusieron que se les reserve un porcentaje fijo de lugares en cada campaña. Una de ellas argumentó que los colectivos cuentan con conocimiento de campo que el municipio no tiene.
“Nosotras ya sabemos cuáles perros están ubicados y si nosotros vamos a estar esperando a que ustedes nos agenden, se me hace algo complicado”.
Agregó que los grupos tienen además fuerza en redes sociales que podría potenciar la convocatoria de las jornadas. Leal Espinosa respondió que el municipio no puede negar lugares a la ciudadanía en general, pero no cerró la puerta a la propuesta.
Una de las representantes municipales sugirió reservar al menos el 30 por ciento de los lugares para los colectivos: “Si nos dan 10, vamos a guardar 3 para ustedes”.
Los colectivos pidieron también que rescatistas puedan acompañar a las autoridades durante las visitas a denuncias de maltrato animal, con el fin de dar fe del estado de los animales y evitar que reportes falsos deriven en capturas injustificadas.
“Mienten muchas veces, esa persona que está incitando a que lo hagan, obviamente tiene sus propios intereses. Entonces, eso es lo que quisiéramos nosotras, darle acompañamiento para ver eso”, explicó una participante.
Leal Espinosa no se opuso y señaló que en casos similares los colectivos podrían incluso sustituir la intervención del Centro de Zoonosis si están dispuestos a hacerse cargo del animal.
Se planteó igualmente la posibilidad de contar con apoyo de Protección Civil en rescates, aunque el funcionario aclaró que esa dependencia tiene como mandato la protección de la vida humana y que habría que definir protocolos específicos antes de involucrarse en atención animal, con lo que coincidieron varias de las participantes.
Otra preocupación expresada por los colectivos fue la falta de transparencia en el manejo de animales rescatados por la policía municipal. Una de las activistas relató que al preguntar a agentes sobre el destino de los animales que publican haber rescatado en redes sociales, la respuesta fue que si el animal está en malas condiciones o es agresivo, lo llevan al Centro de Zoonosis, y si no, lo liberan en otro espacio.
“¿Pues entonces se lo trasladas en el problema?”, cuestionó. Los colectivos exigieron que exista un protocolo claro y público para esos casos.
La concejala presidenta Patricia Aradillas Aradillas tomó la palabra para enumerar compromisos concretos, entre ellos convocar mesas de trabajo para la elaboración del reglamento municipal de bienestar animal en un plazo de quince días; a designar un espacio para jornadas de adopción, y dijo ya haber gestionado un lugar en instalaciones del Congreso del Estado; y a programar fechas de esterilización específicas para los animales que resguardan los colectivos.
Reconoció que los programas actuales solo atienden a mascotas con dueño.
“Ahorita estamos esterilizando únicamente a los perros que tienen dueño, sin embargo… exactamente, entonces necesitamos un espacio para resguardar estas mascotas y que también sean esterilizadas”.
Aradillas señaló además que, desde su paso por el Congreso del Estado como diputada, impulsó iniciativas en favor de los animales, entre ellas la prohibición de peleas de perros y el establecimiento de penas por maltrato.
Al cierre, las partes acordaron la creación del grupo de comunicación directa, la reserva de un porcentaje de lugares en jornadas de esterilización para los colectivos, el inicio de mesas de trabajo para el reglamento en quince días y la gestión de instalaciones municipales para campañas que los propios colectivos pudieran organizar con veterinarios externos.
Leal Espinosa cerró reconociendo las limitaciones actuales, además de reiterar su disposición:
“Lo que tenemos lo estamos aplicando al 100%”.
Una integrante de los colectivos respondió con precisión:
“Regresamos a la certeza y el respaldo que necesitan, porque nosotros somos los expertos, la verdad, y quienes tenemos realmente el control sobre los animales”.





