El Catalejo es el resultado de las mentes desorientadas de los reporterillos de Astrolabio Diario Digital.

Mario Lárraga Delgado se la creyó. Alguien le dijo que el Congreso del Estado era un cochinero y de inmediato se percató de para qué le servirían los 104 mil 500 pesos mensuales más sus jugosas prestaciones. Para no perder tiempo, recurre con frecuencia a préstamos y anticipos. Así que en julio pasado pidió 100 mil pesos para ampliar su granjita. También se dio cuenta de que los diputados no trabajan, así que está concentrado en las marranitas teniendo marranitos y sólo se dará sus vueltas al Congreso del Estado para exponer su ejemplar trabajo y su bronceada piel… y para que no le falte el insumo principal para su boyante negocio porque como servidor de la nación tiene claro que se es diputado sólo para servirse con la cuchara grande. Visionario, para cuando termine la Legislatura se irá a vivir entre cochinos, como para no extrañar a sus actuales compañeros, aunque aquellos no lo harán partícipe de cochinadas para apropiarse del erario.