Alejandro Rubio
Conformar una “Comisión Especial de Atención a Periodistas” con el diputado Héctor Serrano Cortés como integrante, no es más que una burla y ninguneo al gremio periodístico, por parte del Congreso del Estado y con especial mención al Gobierno del Estado, que es desde dónde se les dictan las órdenes a sus súbditos.
En medio de una ola de críticas al diputado por haber sido quien presentó la iniciativa que dio origen a la reforma penal que, de forma muy ambigua y a modo, castiga el uso de la Inteligencia Artificial, el Poder Legislativo lanzó un claro y fuerte: “me vale madre”, y como una especie de reto, colocó a dicho legislador en una comisión especial encargada de escuchar y atender a los periodistas.
Y menciono al Gobierno del Estado porque esta clase de carcajeadas con desfachatez ya las hemos visto, desde que inició el sexenio.
Cuando se presentó el gabinete del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, hizo eco un nombre, no por su trayectoria y experiencia para el cargo, sino todo lo contrario. Rafael Aguilar Fuentes, alias El Chiquilín, fue nombrado director del Archivo Histórico del Estado.
Era obvio que Aguilar Fuentes, como muchos otros del gabinete, no tenía credenciales para el cargo, pero esto iba más allá. Era el reto a los intelectuales, a los estudiados que de inmediato saltaron con pronunciamientos y comunicados, criticando el nombramiento y alertando sobre el riesgo que conllevaba tener al Chiquilín, en un espacio donde se resguarda documentación histórica sobre San Luis Potosí.
En la superficie veíamos a los críticos retorciéndose de coraje porque la silla estaría ocupada por un personaje que, a su parecer, no les llegaba a su nivel; y en el fondo, a un gobernador carcajeado por la colera que seguro les estaba haciendo pasar.
Y aunque se emitieron desplegados y hasta se enviaron cartas al gobernador, en aquel entonces también pronunció disimuladamente un “me vale madre”, que se tradujo en mantenerlo en el cargo hasta que él mismo causó su despido.
No solo son nombramientos, son mensajes que buscan demostrar lo poco que escuchan y lo mucho que son capaces de hacer para imponer su voluntad sin importar quién los señale o critique.
¿Es casualidad que de entre 27 integrantes del Pleno, Serrano fuera elegido? Ninguna.
Tras semanas en las que Héctor Serrano Cortés fue exhibido por su gran interés en regular a su modo poco tolerante la labor periodística, así como quien encabeza denuncias en contra de comunicadores, fue designado para sentarse en una mesa y escuchar las mismas quejas en su contra que seguro van a llegar. Hasta un conflicto de interés podría suscitarse.
Por otro lado, ¿cuál fue la estrategia de solicitarle al Congreso del Estado, uno de los poderes que más ningunean la labor periodística, que conforme una Comisión de Atención a Periodistas?
Existen decenas de solicitudes para que el Legislativo atienda las necesidades de diversos sectores de la población (personas indígenas, personas con discapacidad, madres solteras, víctimas, cuidadoras, por mencionar algunos) y difícilmente se le ve que constituya comisiones especiales para atenderlas, pero por alguna razón decidió tomar la petición de UNA periodista, según dijo el propio Héctor Serrano, y crear todo un órgano para atenderla.
La forma es fondo y la integración de dicha comisión es suficiente para darse cuenta de que al Congreso del Estado y al propio Héctor poco les ha importado las críticas en torno a la Ley Serrano, tan es así que el diputado se ve con la capacidad y moralidad de ser de quienes puedan resolver los problemas que aquejan al gremio periodístico.
Las opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor y no necesariamente representan la postura de Astrolabio.
Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Actualmente director editorial de Astrolabio Diario Digital, con interés y experiencia en Transparencia y el Derecho de Acceso a la Información Pública. Formó parte de la tercera generación del MásterLab en edición de investigaciones organizado por Quinto Elemento Lab.






