¿Para quién están hechas las calles? SLP prepara foro nacional de la bicicleta

Fotografías: María Ruiz

María Ruiz

San Luis Potosí se prepara para recibir, del 12 al 16 de junio de 2027, el Cuarto Foro Nacional de la Bicicleta, un encuentro que pretende llevar la discusión mucho más allá del uso de este medio de transporte: la organización busca poner sobre la mesa la manera en que se construyen las ciudades, quiénes pueden transitarlas de forma segura y qué violencias, desigualdades y obstáculos enfrentan quienes se desplazan fuera del automóvil.

El foro será resultado de un proceso de organización ciudadana que ya comenzó y en el que participan más de 30 personas provenientes de colectivos, organizaciones y distintas disciplinas relacionadas con la bicicleta, la movilidad y la ciudad.

Quienes participan en su construcción decidieron llamarse Comité Eslabón, una denominación que pretende representar la manera en que quieren organizar el encuentro: sin una estructura vertical y con la participación de distintas voces.

“No es un comité construido desde las jerarquías, buscamos construir un espacio plural, un espacio abierto, sobre todo apartidista, donde las distintas voces tengan el mismo peso y donde las decisiones y responsabilidades puedan construirse colectivamente”, explicaron durante la primera rueda de prensa rumbo al encuentro.

La metáfora de los eslabones, agregaron, parte de reconocer que transformar una ciudad no depende de una sola persona.

“Un eslabón podría parecer una pieza muy pequeña, pero cuando se conecta con otros puede formar una cadena capaz de mover algo mucho más grande”, señalaron.

La apuesta, por tanto, es que el foro sea construido desde distintas experiencias y que no sea únicamente una actividad organizada para quienes ya forman parte de la comunidad ciclista.

“Creemos que somos capaces de transformar nuestras ciudades y que esto no solamente depende de una persona, ni tampoco de una organización o solamente de una institución. Es más bien el esfuerzo colectivo”, plantearon.

La sede no fue elegida únicamente por la existencia de grupos ciclistas. Hay, de acuerdo con los organizadores, una preocupación concreta por el rumbo que ha tomado el crecimiento de la capital potosina.

La ciudad se encuentra en expansión y, según señalaron, buena parte de su planeación continúa orientada al automóvil particular.

La consecuencia no es solamente una discusión sobre transporte. Para quienes impulsan el foro, el modelo urbano determina también quién puede desplazarse con seguridad y quién queda expuesto a mayores riesgos.

“La situación urbana de San Luis Potosí es una ciudad que está en continuo desarrollo, en continuo crecimiento, es una mancha urbana que está creciendo mucho y actualmente tiene una planeación orientada únicamente al automóvil particular”, expusieron.

Esto, señalaron, coloca en una situación de riesgo a las personas que no utilizan automóvil para trasladarse.

De ahí que uno de los propósitos del encuentro sea utilizar la llegada del foro como una oportunidad para cuestionar ese modelo de ciudad.

“Queremos cambiar un poquito este paradigma y empezar a hacer un desarrollo de la ciudad orientado en las personas y no en el auto”, señalaron.

Pero la ciudad también fue propuesta como sede porque existe una historia previa de organización ciclista.

Los colectivos locales han desarrollado durante años rodadas, actividades, iniciativas y acciones para promover el uso de la bicicleta y exigir mejores condiciones para quienes utilizan este medio de transporte.

La organización destacó que existen grupos con una trayectoria de años y cientos de actividades:

“Existe una red bien compleja y muy diversa, pero muy bonita, de personas interesadas en el ciclismo potosino, y una cultura que queremos compartirle también a todo México”, señalaron.

A esto se suma la topografía de la ciudad, que consideran favorable para el ciclismo, y la posibilidad de vincular el foro con actividades que ya tienen presencia entre la comunidad ciclista, como la Clásica Rodada Autogestiva 14.

El foro comenzará antes de llegar a San Luis

La organización no quiere esperar hasta junio de 2027 para comenzar la discusión.

Por ello se lanzó una convocatoria nacional e internacional para realizar preforos, que permitirán que distintas comunidades, instituciones, universidades, organizaciones, empresas y colectivos propongan actividades desde sus propios territorios.

La idea es que los problemas de movilidad no sean vistos únicamente desde San Luis Potosí, sino que cada comunidad pueda hablar de las condiciones específicas que enfrenta.

Los encuentros podrán realizarse de manera presencial y también aprovechar las redes sociales y herramientas digitales para compartir las experiencias.

“Estos encuentros fortalecen el camino hacia el Foro Nacional de la Bicicleta, que ya comenzó, y son iniciativas abiertas que buscan generar el diálogo, aprendizaje, intercambio de experiencias y acciones colectivas en favor de una movilidad más segura, incluyente, accesible y sustentable”, explicaron.

Cada comunidad podrá decidir cómo desarrollar su preforo.

No existe un formato obligatorio. Podrán organizarse conversatorios, mesas de diálogo, conferencias, paneles, talleres y actividades formativas, además de rodadas temáticas y comunitarias.

También se podrán realizar actividades culturales y artísticas, proyecciones de cine, exposiciones, intervenciones urbanas, recorridos y acciones comunitarias.

El único punto común será que las actividades contribuyan a promover el uso de la bicicleta y, sobre todo, el derecho a una movilidad segura.

Los preforos y el encuentro nacional estarán organizados alrededor de siete ejes: ciclismo; movilidad y seguridad; salud pública; ciclofamilias; sostenibilidad y activismo; huellas de la bicicleta; y perspectiva de género e inclusión.

El primero pretende ampliar la idea de qué significa andar en bicicleta. No se trata solamente de transporte cotidiano, sino también de las diferentes prácticas y modalidades que existen, desde BMX, ciclismo de montaña y otras disciplinas hasta el alto rendimiento.

En movilidad y seguridad se pretende discutir la aplicación de la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial desde las experiencias de cada territorio, además de infraestructura, urbanismo táctico, educación y biciescuelas.

El eje de salud pública incorporará la discusión sobre siniestros viales, víctimas y familiares, salud física y mental y el impacto de los contaminantes en la sociedad.

Las ciclofamilias buscarán que los espacios relacionados con la bicicleta no sean pensados exclusivamente para adultos que utilizan este medio de transporte de manera individual, sino como espacios donde puedan participar familias y personas de distintas edades.

Los otros ejes abordarán la sostenibilidad y el activismo, las huellas que ha dejado la bicicleta en las comunidades y ciudades, así como la perspectiva de género y la inclusión.

Quienes trabajan en esta comisión señalaron que la movilidad no puede analizarse suponiendo que todas las personas viven la ciudad de la misma manera.

La violencia vial y una ciudad diseñada alrededor del automóvil se cruzan con otras desigualdades estructurales.

“A la violencia vial, por ejemplo, a la ciudad pensada en el automóvil, centrada en el automóvil, se suman las violencias estructurales por razón de raza, clase y género”, explicaron.

Por ello, consideraron que no sería posible hablar de una movilidad verdaderamente sustentable si se dejan fuera las desigualdades que determinan quién puede desplazarse y quién enfrenta mayores obstáculos.

Entre los asuntos que quieren discutir están la brecha de género en el uso de la bicicleta, la prevención de las violencias y particularmente el acoso y hostigamiento sexual en la vía pública.

También se abordarán las experiencias de las personas LGBTIQ+, la movilidad de cuidados y las condiciones de accesibilidad para personas con discapacidad.

La intención es que género e inclusión no queden relegados a una sola mesa de discusión, sino que funcionen como elementos transversales en la construcción del encuentro.

La seguridad no terminará cuando termine la rodada

La otra comisión transversal será la de Cuidados Colectivos, que trabaja en la elaboración de un protocolo específico de seguridad y cuidados para los preforos y el foro nacional.

El punto de partida es reconocer que existen riesgos cotidianos para quienes utilizan la bicicleta y que la organización debe anticiparse a ellos.

Pero el protocolo también pretende establecer mecanismos para prevenir y atender posibles situaciones de violencia que pudieran ocurrir dentro de las propias actividades.

“Deben sostenernos en colectivo”, plantearon al explicar el principio que orientará el protocolo.

La idea de cuidados colectivos, añadieron, parte de una concepción más amplia:

“Cuidarnos es hacer comunidad”.

Ese principio deberá traducirse en acciones concretas.

Por ello, se contempla realizar una evaluación previa de las rutas, ubicar puntos críticos y detectar aquellos lugares donde pudiera prevenirse algún incidente vial.

También se pretende privilegiar calles con menores velocidades, contar con equipos ciclistas integrados por personas capacitadas en primeros auxilios y establecer funciones específicas para quienes acompañen las rodadas, como bloqueadoras y barredoras.

El protocolo incluirá además mecanismos para actuar frente a situaciones de violencia de género.

La organización busca que la prevención no se limite al recorrido, pues se considerará dónde podrán estacionarse las bicicletas y bajo qué condiciones, así como las características de los espacios en los que se desarrollen las actividades.

También se pretende contar con personas capacitadas para responder ante diferentes situaciones y establecer mecanismos accesibles para solicitar apoyo.

La idea es que la seguridad forme parte de toda la experiencia del foro, desde que una persona llega hasta que abandona la actividad.

“Hay cero tolerancia para cualquier tipo de violencia”, señalaron.

Para lograrlo, consideran indispensable la participación de instituciones públicas.

Piden corresponsabilidad a las autoridades

El Comité Eslabón planteó que la organización ciudadana por sí sola no puede garantizar todas las condiciones necesarias para un evento de esta magnitud.

Por ello, se busca generar una coordinación con instancias públicas como Protección Civil, servicios de atención a emergencias y tránsito, entre otras.

“Se necesita la articulación y corresponsabilidad con instancias públicas que nos puedan apoyar a llevar a cabo de manera segura estas actividades”, señalaron.

El llamado pretende que las autoridades responsables de seguridad, movilidad y atención de emergencias participen en la construcción de las condiciones necesarias para los recorridos y actividades.

La propuesta es que esta colaboración no sea solamente durante los cinco días del foro, sino que pueda contribuir a construir mejores condiciones para la movilidad ciclista.

Para fortalecer la perspectiva de género, se abrió además una convocatoria para que más mujeres se incorporen a la comisión correspondiente.

La invitación está dirigida a mujeres ciclistas, activistas, investigadoras y cualquier mujer o disidencia interesada en aportar sus experiencias.

“Es muy importante sumar las voces de mujeres ciclistas, de mujeres activistas, de investigadoras, o incluso cualquier mujer o disidencia que quiera sumar a esta comisión su voz”, señalaron.

La convocatoria se encuentra disponible en las redes sociales del Foro Nacional de la Bicicleta.

La intención es que las mujeres no sean únicamente parte del público o de las actividades del encuentro, sino que participen directamente en la construcción de la agenda.

Del siniestro vial a la discusión sobre política pública

El foro también pretende llevar las experiencias de las calles hacia una discusión sobre leyes y políticas públicas.

Para la organización, hablar de movilidad significa necesariamente hablar de incidencia: de cómo las experiencias cotidianas pueden convertirse en argumentos para modificar decisiones gubernamentales y mejorar la infraestructura.

“Si hablamos de seguridad, inclusión, cuidados, si hablamos de derecho a ocupar los espacios públicos, esta conversación necesariamente nos lleva a otra dimensión: la incidencia”, plantearon.

La intención es que el foro permita conocer y discutir el marco legal existente, pero también generar herramientas para que las comunidades puedan participar en la construcción de políticas públicas.

En esta discusión se puso como ejemplo el caso de Marcela Álvarez, una ciclista que recientemente sufrió un siniestro vial en avenida Reforma a causa de una rejilla.

El caso fue retomado como una muestra de cómo la infraestructura puede convertirse en un factor de riesgo.

La preocupación no se limita a una rejilla específica. Lo que se cuestiona es el diseño completo de las calles y la forma en que las decisiones de infraestructura pueden afectar de manera directa a quienes se desplazan en bicicleta.

“La falta de infraestructura segura, el diseño de las calles, pues al final tiene consecuencias”, señalaron.

Desde esta perspectiva, un siniestro vial no puede analizarse únicamente como un hecho individual. También obliga a revisar las condiciones de la vía, el diseño urbano, la infraestructura disponible y las responsabilidades institucionales.

La organización busca que las discusiones no terminen cuando concluya cada mesa o actividad.

Los preforos permitirán recoger experiencias de diferentes territorios y construir una agenda que llegue a San Luis Potosí en junio de 2027.

Así, una rodada podrá convertirse en información sobre los puntos de riesgo de una ciudad; la experiencia de una mujer ciclista podrá abrir una discusión sobre violencia de género; un problema de infraestructura podrá llevar al análisis de las responsabilidades de las autoridades; y las dificultades para trasladar a una familia en bicicleta podrán evidenciar las carencias de accesibilidad y movilidad de cuidados.