Por Victoriano Martínez

De la urgencia por decir que aprobaron los programas de desarrollo urbano, las autoridades municipales se han embarcado ahora en acomodar la versión sobre los documentos a erigirse –a golpe de gacetillas– como los protectores de la Sierra de San Miguelito.

De manera inusual, la tarde noche del viernes 12 de febrero la oficina de Comunicación Social del Ayuntamiento publicó por partida doble un comunicado en la página Web municipal, una con la imagen del alcalde interino Alfredo Lujambio Cataño y otra con la imagen de la sesión del Cabildo, para dar a conocer la aprobación, cuando antes hubo decenas de reuniones que nunca reportó.

Ese comunicado fue reproducido –letra por letra– en diversos medios impresos y por Internet, señal inequívoca de gacetillas, es decir, información que los medios publican porque hay un pago de por medio. Se trata de propaganda disfrazada de información en la que existe una confabulación entre los medios de comunicación y la autoridad para engañar al público.

Aquel comunicado sembró el primer elemento para tratar de ajustar la versión del proceso de elaboración y aprobación de los programas de desarrollo urbano como un trabajo realizado de conformidad con la legislación general en la materia y de la mano con autoridades federales y estatales.

“Existe una coordinación estrecha con el Gobierno Federal y Estatal para homologar criterios y estudios, y que San Luis Potosí tenga instrumentos de vanguardia que garantizan: mayor competitividad de la ciudad; sostenibilidad y cuidado del medio ambiente y nuestros recursos naturales forestales”, dice aquel primer comunicado.

Tal vez para ese momento había comenzado la coordinación, sobre todo con el gobierno federal, pero omiten decir que se dio después de dos oficios al alcalde interino enviados por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales en los que no sólo reclamó no haberlos tomado en cuenta, sino que –en el segundo oficio– advirtió sobre medidas legales contra el Ayuntamiento.

“En caso de avanzar con la aprobación, se buscarán todas las medidas administrativas y jurisdiccionales para que se haga valer el Derecho al Medio Ambiente Sano y el pleno respeto a la voluntad del Pueblo de San Luis Potosí”, advirtió María Luisa Albores González, titular de SEMARNAT en el oficio 00109/2021.

Si en aquel comunicado, las autoridades municipales apuntalaron su nuevo perfil de ambientalistas, tanto les urge afianzar esa imagen de protectores de la Sierra de San Miguelito que, a cinco días ya emitieron un segundo comunicado con declaraciones de Sebastián Pérez García, secretario del Ayuntamiento, en el que califican la fingida aprobación como un hecho histórico.

“(Pérez García) afirmó que los documentos aprobados por el Cabildo tienen que ver con la movilidad, la economía, la generación de empleos, así como con la preservación del ecosistema y medio ambiente, porque considera la protección de las reservas naturales, como la Sierra de San Miguelito”.

Tras ese párrafo, el comunicado asegura que en la elaboración de los programas participaron ambientalistas, académicos y ciudadanos en general, además de la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (SEGAM), la SEMARNAT y el Consejo Nacional del Ambiente (CONAM). Otra vez la omisión de los vergonzantes llamados de atención por parte de SEMARNAT.

Un comunicado que nuevamente fue reproducido textualmente en diversos medios de comunicación. Le sale caro a los potosinos ese afán de su autoridad municipal por engañarlos con cargo a los propios impuestos que ellos le pagan.

“Con respecto a la Sierra de San Miguelito, Sebastián Pérez señaló que se trata de un esfuerzo jurídico – ecológico conjunto, donde la delimitación del área protegida queda a cargo del Gobierno Federal, con la participación de la Universidad Nacional Autónoma de México -UNAM-, y el respaldo de las Autoridades Estatales y Municipales”, dice el comunicado.

Una precisión con relación a la Sierra que tiene tintes de señal de que ahora las presiones de los depredadores inmobiliarios se habrán de trasladar a la instancia que delimitará el área protegida, como ya ha ocurrido con operadores de los empresarios voraces en el campus Morelia de la UNAM.

El Ayuntamiento omite, además, el proceso de consulta que se encuentra en curso por parte de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, que como autoridades de una de las demarcaciones involucradas debía promover entre sus habitantes y difundir el Estudio Previo Justificativo para el Establecimiento del Área Natural Protegida.

En lugar de promover la participación en la consulta, el Ayuntamiento parece estar más interesado en tratar de desviar la atención para que los potosinos no opinen sobre el polígono del Área Natural Protegida para la Sierra de San Miguelito.

Después de cinco meses de que el IMPLAN presentó a los regidores los programas sin que el Ayuntamiento transparentara su contenido y sólo promoviera versiones esporádicas para hablar de sus presuntas bondades, ahora en solo cinco días ha emitido dos comunicados con referencias directas a un tema que antes le resultaba tabú: la Sierra de San Miguelito.

Pero sigue sin publicar el contenido del documento, sobre todo los planos en los que abría la posibilidad de urbanizar la Sierra de San Miguelito, que fueron los que encendieron la alerta en la SEMARNAT y provocaron su reacción.

Una opacidad que se prolonga y se mantendrá, dada la clara intención de auto proclamarse defensores de la Sierra. Exhibir los programas con la parte reservada incluida expondría su actitud totalmente contraria a la que ahora quieren que toda la población les crea… y hasta pagan para engañarla y convencerla.