Carlos Rubio

De los arcos nacieron dos caminos,
tocando a los héroes caídos.
Los pintó un pasado ausente,
dejándolos esconder el presente.

Pocos conocen de ellos,
tal vez deberían renacerlos
o dejarlos en el exilio,
hasta que mueran en el olvido.

El cielo es el único acceso,
un ave quizás vio el deceso,
de los concurridos caminos,
que terminaron oscurecidos.

Uno en honor a Isabel de Castilla,
la reina católica que sentada en su silla,
hizo las guerras que siempre ganó
y con Fernando gobernó.

Paralelo está Cristóbal Colón,
rodeado de pura cantera.
Semejante a una prisión,
lejos de ese mar que añora.

El rumbo lo toma Carranza,
se anda despacio a Obregón.
Juntos planean tomar la plaza,
para comenzar la Revolución.

Escondidos los viejos caminos,
entre tierra y un par de edificios.
Romper las paredes de mitos,
para enseñar sus senderos prolijos.