Por Victoriano Martínez
Lo volvió a hacer y en esta ocasión con mayor anticipación. ¿Timing electorero?
Rodrigo Joaquín Lecourtois López, titular del Instituto de Fiscalización Superior del Estado (IFSE), aprovechó que el pasado 30 de septiembre le presentó un informe sobre los avances de las auditorías a las cuentas públicas 2025 a la Comisión de Vigilancia del Congreso del Estado para revelar el monto observado al Ayuntamiento de San Luis Potosí.
Fue el único de los 113 entes auditables sobre el que exhibió ese dato. Observaciones por 450 millones de pesos que aún están en periodo de ser solventadas antes del 1 de diciembre.
Apenas el día anterior a la revelación de Lacourtois López, el alcalde Enrique Galindo Ceballos se había vendido en la Plaza de los Fundadores como el producto de servicios públicos que se podría replicar en todo el Estado.
“Imaginen por un momento…” fue la frase con la que Galindo Ceballos pidió visualizar sus programas municipales proyectados en todo el Estado, para finalmente expresar:
“Permítanme preguntarles algo: ¿Creen que esta forma de trabajar pueda llevarse a todo el Estado de San Luis Potosí?”.
Al día siguiente, al sketch escenificado por Galindo Ceballos como segundo informe Lecourtois López pareció añadirle un colofón:
“Imagínense por un momento el monto de las observaciones por irregularidades en que incurriría Galindo Ceballos con el presupuesto estatal si con el presupuesto municipal ronda el 10 por ciento del total”, pudo haber dicho el titular del IFSE.
“A mí me llama mucho la atención que se haya adelantado el IFSE a dar a conocer cosas que ni siquiera están firmes. O sea, no nos ha notificado nada”, dijo este lunes Galindo Ceballos sobre el dato revelado un día después de su informe-sketch.
El señalamiento de Lecourtois López puede ser considerado como su contribución a la confrontación en la que se ha embarcado el gobernador Ricardo Gallardo Cardona contra el alcalde, tanto con la obstrucción a la licitación de obras municipales como el empalme de proyectos identificado como la guerra de las obras.
Hace un año, Lecourtois López también se anticipó a revelar el dato sobre las observaciones a las cuentas públicas, aunque lo hizo sobre el monto global de todos los entes auditables sin especificar sobre ninguno en particular.
Desde que llegó como titular del IFSE, Lecourtois López justificó las filtraciones al considerarlas como naturales, aunque con el paso del tiempo en realidad lo que ha mostrado es que se trata de su naturaleza como filtrador de información, especialmente si le presta un servicio a la gallardía, grupo político del que proviene.
No sólo Galindo Ceballos ha sido blanco de esas naturales filtraciones, sino también la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) confrontada con el gobierno estatal por el permanente adeudo de participaciones, y que abrió un litigio sobre la facultad del IFSE para auditarla.
Un sesgo natural de las filtraciones con sello gallardista que merman la de por sí deteriorada credibilidad del órgano de fiscalización desde la historia de la ecuación corrupta en 2017 que sólo abona a considerar poco confiables los resultados de las revisiones de las cuentas públicas… y la consecuente impunidad que resulta para todos los entes fiscalizados.




