Antonio González Vázquez

El Ayuntamiento de San Luis Potosí cerró mal el 2020: la población percibe una elevada ineficiencia en la solución de los problemas propios de la ciudad, mala calidad en los servicios públicos y, además, la proclividad a la corrupción de la policía.

La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, Diciembre (2020), no solo reporta el incremento en la percepción de inseguridad que llegó al 87 por ciento, sino que aporta otros elementos negativos sobre la administración municipal.

Sobre la percepción del desempeño gubernamental en la capital potosina, que mide la efectividad de las autoridades para resolver las principales problemáticas, el año pasado cerró con 21.8 por ciento; apenas poco más de dos de cada diez personas percibe que hay efectividad del Ayuntamiento.

Esa falta de efectividad se percibe en la atención a problemas como baches en calles y avenidas, alumbrado público insuficiente, delincuencia, fallas y fugas en el suministro de agua potable, coladeras tapadas por acumulación de desechos, parques y jardines descuidados, calles y avenidas con embotellamientos frecuentes, entre otros.

La percepción más alta sobre el desempeño de un gobierno municipal, lo alcanzó San Pedro Garza García, Nuevo León, con 48.8 y el más bajo, Naucalpan, Estado de México con 10.2 por ciento.

En el caso de la percepción del desempeño de la policía preventiva municipal, se ubicó en 43.6 por ciento.

Respecto de la corrupción de las autoridades de seguridad pública en la capital potosina, el 49.8 por ciento de las personas de 18 años y más en la ciudad, experimentaron algún acto de corrupción por parte de elementos de seguridad pública.

Además, en el 28.0 por ciento de los hogares de la capital, alguno de sus integrantes fue víctima de robo y/o extorsión.

Los resultados del estudio del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reflejan que el Ayuntamiento que encabezan Xavier Nava Palacios (con licencia) y el interino, Alfredo Lujambio, es percibido por la población como ineficiente.