Por Victoriano Martínez
El pasado 29 de mayo, el Cabildo de San Luis Potosí aprobó el inicio del proceso de planeación para actualizar los programas municipales de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano (PMOTDU) y de Desarrollo Urbano de Centro de Población (PMDUCP), sobre lo que ya trabaja el Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN)
Se trata de la actualización de los programas que elaboró la administración municipal encabezada por Xavier Nava Palacios entre 2020 y 2021, en medio de la controversia sobre los intentos de desarrolladores inmobiliarios por urbanizar parte del territorio de la Sierra de San Miguelito, meses antes de ser declarada Área Natural Protegida.
Los programas PMOTDU y PMDUCP fueron publicados el miércoles 27 de abril de 2021 en el Periódico Oficial del Estado, y sustituyeron el Plan de Desarrollo Urbano de 2003. Entre el plan y los programas pasaron 18 años. Hoy, a cinco años ya se trabaja en la actualización.
El 23 de enero de 2020, a unos días de iniciada la consulta sobre los programas de desarrollo, vecinos de distintas colonias, especialmente del sur de la ciudad, se volcaron a las ventanillas receptoras de planteamientos para pronunciarse en contra de la urbanización de la Sierra de San Miguelito por sus efectos nocivos para el resto de la zona urbana, principalmente las inundaciones que afectan a ese sector.
A pesar del rechazo a la urbanización de la Sierra de San Miguelito, el ayuntamiento, entonces encabezado de manera interina por Alfredo Lujambio Cataño, determinó 230 días antes del decreto de ANP declarar urbanizables en los programas PMOTDU y PMDUCP más de 527 hectáreas para favorecer a los desarrolladores inmobiliarios.
“Había mucha presión, exactamente, porque ya la construcción, la agenda de todos los desarrolladores de vivienda, ya tenía una visión adelantada, y querían que se les autorizara conforme a una nueva visión, pero que todavía no era legal”, confesó Lujambio Cataño en el programa Libertad de Opinión, conducido por Lupillo González.
Aunque el decreto de ANP Sierra de San Miguelito, emitido por el presidente Andrés Manuel López Obrador el 13 de diciembre de 2021, frenó de golpe “la agenda de todos los desarrolladores de vivienda”, los depredadores inmobiliarios trataron de aprovechar la incorporación en los programas de esa superficie como urbanizable dentro del polígono de la ANP, sin lograrlo.
Si en 2021 la autoridad municipal le dejó abierta esa posibilidad a los empresarios inmobiliarios, con la actualización lo menos que se podría esperar es que se corrigiera en los PMOTDU y PMDUCP el uso de suelo de esa superficie para armonizarlo con el ANP Sierra de San Miguelito.
Si en 2021 la principal batalla por la defensa del territorio tuvo que ver con el acoso inmobiliario para desarrollar proyectos en la Sierra de San Miguelito (Gran Peñón, Las Cañadas y San José de Buena Vista), hoy –aun antes de abrirse a la consulta– la actualización de los programas deja ver riesgos de que la presión depredadora se traslade a ejidos como el de La Pila.
El IMPLAN hizo público la tarde de este jueves un dato que describe el potencial del territorio del municipio que estará a disposición de los desarrolladores inmobiliarios: 8 mil 41.49 hectáreas disponibles para el desarrollo de vivienda en la ciudad.
“En el proyecto de actualización se contempla aumentar la densidad en zonas como la Delegación de La Pila y Zona Norte para promover la vivienda de bajos recursos”, especifica el IMPLAN. Seguramente se refería a viviendas de bajo costo.
El caso es que presenta un mapa con la ubicación del territorio disponible para urbanizar y una tabla con la distribución de esa superficie por distritos.
Destaca el caso del Distrito 7, por corresponder al área de la Zona Industrial y la Delegación de La Pila y concentrar el 40.11 por ciento de la superficie a urbanizar (3 mil 225.68 hectáreas).
Algo así como los preparativos de un banderazo de salida para los empresarios inmobiliarios para que, concretada la actualización de los programas de desarrollo urbano, comiencen el acoso sobre ejidos como el de La Pila y otros más en ese sector para iniciar maniobras de despojo del territorio.
En el Ejido La Pila, al menos, ya han enfrentado experiencias ante las que han ofrecido resistencia.


