Astrolabio

Por Victoriano Martínez

“¡Ya se nota!” es una expresión que convoca a observar el entorno para percatarse de alguna diferencia con una condición anterior. El gobierno de Ricardo Gallardo Cardona la ha tomado para llamar la atención e inducir a la población a ver los cambios que su propaganda quiere hacer creer que comienzan a ser notorios.

Un gancho publicitario con tal despliegue por tantos medios que lo más notorio resulta ser el exceso de propaganda. Si, por ejemplo, se habla de las 12 mil 742 tarjetas de becas económicas a adultos mayores y madres solteras a repartir entre mucho más de 360 mil beneficiarios, en realidad provoca que más de 350 mil personas noten el burdo engaño.

“¡Ya se nota!” como lema de campaña podría ser muy bueno si estuviera respaldado con cambios reales, sobre todo en los temas que más preocupan a la población, como en los casos de la inseguridad y el combate a la corrupción, sólo referidos como ejemplos más sensibles.

Convocados a notar la diferencia, los potosinos ya dieron una señal de que en cuestión de seguridad lo que notan es que no hay ninguna diferencia con el sexenio anterior: el servicio que brinda la policía apenas genera entre la población un 24.6 por ciento de sensación de seguridad y se ubica entre los ocho estados en los que menor confianza dan en ese sentido.

Si se trata de los casos de ejecuciones relacionadas con el crimen organizado, el pasado fin de semana el Estado quedó registrado una vez más como entre los más violentos del país: el domingo en quinto lugar con seis ejecutados, y el lunes en segundo con ocho ejecuciones, sólo superado por Guanajuato.

Dos aspectos que apuntan el lema “ya se nota” a poner en un terreno altamente notorio que el lema de campaña “vivir sin miedo” no ha pasado de ser una promesa electorera ante la que en ocho meses no se ha mostrado capacidad por hacerla efectiva.

En su primera semana, los resultados de la Guardia Civil Estatal poco presagian un cambio si su director es capaz de inventar delitos para intimidar a los periodistas. Si ante cámaras de video utiliza ese recurso, ¿qué se podría esperar ante cualquier ciudadano a quien se pretendiera inculpar en falso con tal de aparentar resultados?

“No es la primera vez, lo reconozco, primero ofrecerles una disculpa a todos los medios de comunicación, el estado en ningún momento va a validar actos irresponsables o actos violentos en contra de activistas o medios de comunicación”, dijo José Guadalupe Torres Sánchez sobre el altercado. Cabe plenamente el “si ya lo conocen, ¿para qué lo invitan?”.

Si se nota que en el combate a la inseguridad prácticamente no hay cambios, en el combate a la corrupción lo que se comienza a notar es que se le da continuidad a la simulación que se señaló a lo largo del sexenio de Juan Manuel Carreras López, traducida en pactos de impunidad en los que se hace como que se toman medidas, pero el saldo es dejar sin castigo los ilícitos.

Desde que se dio la aprehensión de Mónica Rangel Martínez, ex titular de los Servicios de Salud y ex candidata a gobernador por Morena, surgieron las dudas sobre el verdadero alcance de esa acción justiciera. Con su excarcelación, tras un acuerdo reparatorio y juicio abreviado, antes que disiparse las dudas, abonan a una mayor sospecha de pactos de impunidad renovados.

Quizá se pueda calificar como un hecho sin precedente la devolución de 22 millones 45 mil pesos al erario, pero ante el señalamiento del propio Gallardo Cardona de un saqueo por más de mil 700 millones de pesos, sin duda se trata de un muy mal precedente, que deja notar acuerdos ocultos e inconfesables.

Un indicador más de esa posibilidad de renovación del pacto de impunidad en la que le toca a Gallardo Cardona comenzar a proteger a Carreras López como éste lo hizo con él es el giro que da a los señalamientos hacia el pasado, para enfocarse ahora en el sexenio de Fernando Toranzo Fernández.

“Si con Carreras vieron cosas, con Toranzo nada más no las vieron porque se las taparon, pero hubo cosas horribles, peores que las de Carreras”, aseguró Gallardo Cardona.

Y para reforzar su dicho, citó cifras. Peor que el saqueo tan sólo en los Servicios de Salud por mil 700 millones de pesos fue el daño al erario cometido durante el sexenio de Toranzo Fernández calculado en cerca de 280 millones de pesos… y creciendo.

“Tenemos seis años para sacar todo lo de Toranzo”, anunció Gallardo Cardona, como para hacerle notar a Carreras López que puede comenzar a dejar de preocuparse.

Ya se nota, pues, que se aparentan presuntos grandes cambios, para que todo siga igual o peor, pero amenizado con música de banda, festivales, ferias, charreadas y hasta padrinazgos para bodas, quinceañeras y banquetes… y lo que se acumule.

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